Reportera cubana Mónica Baró entre los finalistas al Premio Gabo 2019

Mónica Baró Sánchez, periodista independiente cubana de la revista El Estornudo, está entre los 40 finalistas al Premio Gabo de Periodismo de Iberoamérica, según anunció la propia reportera en su perfil de Facebook.

La investigación La sangre nunca fue amarilla, que le mereció la nominación en la categoría de Texto, aparece publicada en el sitio Periodismo de Barrio, y cuenta una historia sobre contaminación por plomo en un vecindario de San Miguel del Padrón, La Habana.

Es un honor quedar por segunda vez entre el grupo de 40 finalistas del Premio Gabo y leer el nombre de Cuba entre lo mejor de la producción periodística de Iberoamérica”, escribió Baró.

Según explicó la reportera,  se presentaron 1730 trabajos en cuatro categorías: texto, imagen, cobertura e innovación. “Quienes están al tanto de los desafíos y riesgos que se enfrentan en Cuba para hacer periodismo de manera independiente al Estado y al Partido Comunista de Cuba, saben que este resultado no es de una persona ni de un medio sino de todas las personas que han defendido y defienden, desde su trabajo, las libertades de prensa y expresión”, añadió.

La periodista mencionó el caso del abogado y también reportero independiente Roberto de Jesús Quiñones, quien recientemente ingresó a prisión acusado de delitos de desobediencia en un proceso carente de garantías, diseñado para castigar precisamente su ejercicio del periodismo, al margen del oficialismo.

Quiñones fue declarado este jueves preso de conciencia por la organización Amnistía Internacional.

 

 

“(…) a pesar de la hostilidad del contexto, yo he podido hacer periodismo independiente. Pienso ahora, sobre todo, en el poeta, abogado y periodista independiente Roberto de Jesús Quiñones Haces, quien fue detenido en abril de este año, mientras se disponía a cubrir un juicio, y condenado en agosto a un año de trabajo correccional con internamiento. Justo ayer lo fueron a buscar a su casa agentes policiales para que empezara a cumplir su condena”, consideró la nominada al prestigioso galardón regional.

No sería justo celebrar esta nominación sin mencionarlo. Parecería que en Cuba todo va bien con el periodismo. Y no es así. La sangre nunca fue amarilla fue posible a pesar de que no existen garantías para el ejercicio del periodismo, no porque existan”, agregó.

La joven reportera dijo esperar que su nominación ayude a generar atención sobre el periodismo independiente en Cuba  y “las condiciones en que ocurre”.

También agradeció a los protagonistas de la historia La sangre nunca fue amarilla, al equipo de Periodismo de Barrio, y a su familia y amigos.

La directora de Periodismo de Barrio, Elaine Díaz, también festejó la noticia en sus redes sociales.



El joven periodista Jorge Carrasco ganó el Premio Gabo en la categoría Texto en el año 2017. Entonces dijo en Miami que su premio demostró que hay “otra forma de contar Cuba” y constituyó un “mazazo en la cara” a la prensa oficial cubana.

Historia de un paria, el texto que le mereció el premio a Carrasco, trata sobre un homosexual habanero conocido como Farah, y fue publicado por la revista El Estornudo, donde mismo trabaja ahora la joven Mónica Baró.

Uno de los desastres más grandes que ha creado la revolución es que la gente vea la información y el informarse por medios alternativos como un lujo y no como la necesidad que es estar informado”, dijo Carrasco, actualmente radicado en Miami, a la agencia EFE.