Régimen cubano detiene a activista Dannier Nocedo en Las Tunas


El activista cubano Dannier Nocedo fue detenido por el régimen cubano y se encuentra en Instrucción penal en las Tunas, por haber gritado "Patria y Vida" en un acto de repudio.
Dannier Nocedo, Foto tomada de Facebook
 

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El activista cubano Dannier Nocedo fue detenido por el régimen cubano y se encuentra en Instrucción penal en las Tunas, según comunicó en redes el joven Yerly Luis Velázquez Morales.

A decir de Velázquez Morales, quien ha sufrido represión por apoyar la convocatoria a la Marcha Cívica por el Cambio del 15 de noviembre, Nocedo gritó “Patria y Vida” durante un acto de repudio y por tal razón fue arrestado.

Anteriormente Nocedo fue detenido el 12 de mayo de 2021, junto a Leonel Rodríguez, por repartir la Declaración Universal de los Derechos Humanos en las calles de Las Tunas.

La detención ocurrió mientras los jóvenes “estaban bien tranquilos repartiendo la declaración de derechos humanos” dijeron otros activistas en Facebook.

Nocedo es actualmente el Coordinador Nacional del Partido Republicano de Derechos Humanos (PRDH), pero en el pasado perteneció a las filas de la dictadura.

Durante cinco años se desempeñó como jefe del “batallón” en Las Tunas. Su labor era confundir con falsos testimonios a los jóvenes militantes comunistas para utilizarlos contra activistas independientes de la sociedad civil.

El exagente contó en una entrevista para CubaNet que quienes vigilan a los disidentes en sus casas no son miembros de “la Seguridad”, sino jóvenes colaboradores del batallón UJC-MININT, aunque un oficial de la policía política está al frente al operativo.

“El batallón UJC-MININT” se encarga “de hacer chequeos, levantamientos, investigaciones. Se usa también en los cordones de seguridad de los desfiles por el Primero de Mayo, por ejemplo, y puede ser usado como seguridad personal por la visita de algún dirigente a la provincia”, agregó.

También agregó que las ciudades con mejor aparato represor son la capital y Santiago de Cuba, por el cúmulo de disidentes de esta última.

 El remordimiento —según narra él mismo— lo llevó a salirse de ese aparato infernal. Entonces comenzó su propio calvario: lo expulsaron de dos trabajos y, en una entrevista con sus antiguos jefes, lo amenazaron con la cárcel.

“En una entrevista que tuve con el mayor Esneider Galindo Silva y el capitán Darío me amenazaron con mandarme a prisión y también con la muerte. Me dijeron que como yo no estaba trabajando, caer preso era fácil; que me condenarían por ‘peligrosidad’ y que al entrar a prisión y los reos enterarse que yo había trabajado para la Seguridad del Estado, atentarían contra mi vida”.

En vísperas de la manifestación del 15N se ha acrecentado la represión contra el que disiente y los interrogatorios a opositores al sistema.
 

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