Régimen cubano se queja del "silencio" de EE. UU. sobre tiroteo en embajada
El diario oficialista Granma criticó la supuesta tibieza del gobierno en el tratamiento del caso y casi acusó a Washington de estar detrás del suceso
 

Reproduce este artículo

El periódico Granma, gramófono oficial del régimen castrista, perpetró este 4 de mayo un texto breve en el que pide cuentas a la Casa Blanca por su “tibio comportamiento” ante el tiroteo contra la embajada cubana en Washington.

Sin mencionar la comunicación que la diplomacia estadounidense envió al canciller Bruno Rodríguez, condenando el acto, calificó de “doble rasero” –comodín de la retórica castrista sobre Estados Unidos- a la pronta intervención de la policía y la investigación abierta, nada menos que por el servicio secreto.

Siguiendo con la línea acostumbrada por el periódico Granma, el periodista dijo que había ocurrido un “atentado terrorista” y echó un manto de dudas sobre las autoridades estadounidenses, como si dijera: “no tengo pruebas pero tampoco dudas de que ustedes están detrás de esto”.

Sin embargo, las investigaciones señalan que el autor, Alexander Alazo, es un desequilibrado mental enfermo de esquizofrenia

Un pastor evangélico residente en la Florida, que mantiene relación de amistad con el sospechoso por cuestiones de fe, dio a conocer esta noticia y agregó que Alazo estaba obsesionado con que lo perseguía la Seguridad del Estado, la policía política del régimen.

Según la esposa de Alazo, él se encuentra bajo tratamiento y recientemente el doctor que lo atiende reconoció que los medicamentos que le han sido indicados, ya no le resultan.

“El terrorismo, sea cual sea su magnitud, no admite dobles raseros, pero la historia de Cuba –si lo sabrá esta Isla– ofrece tantas lecciones aprendidas, como para que este proceder vaya a tomarla por sorpresa”, concluye Granma.


El hecho ocurrió en la madrugada del 30 de abril cuando un hombre de 42 años (Alazo), disparó al menos 30 veces contra la sede diplomática de Cuba en Washington. 

El tirador fue inmediatamente detenido por la policía estadounidense y enfrenta ahora cargos de posesión de un arma de fuego y municiones no registradas, y asalto  con la intención de matar y posesión de un dispositivo de alimentación de alta capacidad. 

La policía estadounidense dijo a medios de prensa que el hombre se trasladó hacia la sede diplomática en un auto con placas de Texas y una bandera de Estados Unidos en la parte superior. 

El teniente de policía Brian Hollan no especificó si había personas dentro de la embajada cubana durante el suceso. No obstante, se percibió que estaban varias luces encendidas en la instalación. Los hechos despertaron a los vecinos del lugar que dijeron escuchar numerosos disparos y gritos.