Régimen arremete contra artistas que piden quitar sus obras del Museo Nacional de Bellas Artes

La petición de un grupo de artistas cubanos al Museo Nacional de Bellas Artes para que retiren sus obras en solidaridad con Luis Manuel Otero Alcántara ha despertado el horror en las filas del castrismo.
Régimen arremete contra artistas que piden quitar sus obras del Museo Nacional de Bellas Artes
 

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La petición de un grupo de artistas cubanos al Museo Nacional de Bellas Artes para que retiren sus obras en solidaridad con Luis Manuel Otero Alcántara ha despertado el horror en las filas del castrismo.

Un texto publicado por el oficialista Tribuna de La Habana así lo demuestra. Las palabras del subdirector del periódico Raúl San Miguel, quien pareciera que no evolucionó luego de los manuales rusos de periodismo, y tildó de “grupúsculo de mercenarios” a los firmantes cuyo número va creciendo.

Curiosamente, luego de las burlas en redes, la publicación ha desaparecido del sitio web de Tribuna. Lejos de establecer un ambiente hostil contra los artistas, el artículo fue diana de burlas en Facebook. 

Allí se refiere que parece un escrito parodia llena de incongruencias y donde se le llama tres veces “delincuente” a Luis Manuel Otero Alcántara, hoy prisionero del régimen en el Calixto García.

El castrismo le teme a la figura de LMOA y lo que representa dentro del mundo artístico cubano y de la sociedad civil cubana.

Sobre la misiva de los artistas San Miguel escribe: 

“Esta vez el ataque viene en una carta en la cual se pretende crear una bola de nieve mediática para beatificar al delincuente Luis Manuel Otero Alcántara –a quien se le ha visto realizar un strip-tease (con hilo dental incluido) sostenido de una señalética en plena vía pública de La Habana- con la firma de Tania Bruguera, Tomás Sánchez, Marco Castillo (exintegrante de Los Carpinteros), Jorge Luis Marrero, Sandra Ceballos, Celia-Yunior (Celia González y Yunior Aguiar) y Reynier Leyva Novo, todos formados en las escuelas de arte cubana después de 1959 y devenidos mercenarios al servicio del gobierno de Estados Unidos”.

Luego de la publicación del texto “desaparecido” de Tribuna la lista ha crecido. Ahora los firmantes de la carta, emitida el 24 de mayo, son:

Tania Bruguera, Sandra Ceballos, Tomás Sánchez, César Leal, Jorge Luis Marrero, Sandra Ramos, Fernando Rodríguez, Consuelo Castañeda, Douglas Arguelles, Ibrahim Miranda, Carlos A. García de la Nuez, Marco Castillo, Celia González, Reynier Leyva Novo, Cirenaica Moreira, Juan Pablo Ballester, Jorge Wellesley, Javier Castro, Yunior Aguiar, Carlos Garaicoa, Alberto Jorge Carol, Gustavo Acosta.

“No entraré en detalles porque, desde mi punto de vista, la particularidad de la demanda es parte de una estrategia conocida para intentar movilizar la opinión pública internacional con el objetivo de sostener la imagen de un delincuente cuya obra nunca podrá ser considerada arte y, en el caso de los firmantes, sus obras de no ser exhibidas tampoco crearán una situación de caos en medio de la fuerte plaza en la cual se han convertido los espacios de exposición artística en la Internet”, prosigue San Miguel.

Al castrismo no le ha bastado con el desmontaje realizado por los cubanos de los videos mostrados de Otero Alcántara dentro del hospital-cárcel que le hacen habitar. 

Incluso así el autor esgrime que Otero Alcántara nunca estuvo en huelga de hambre y sed, aunque los parámetros iniciales lo demostraran y las últimas imágenes evidencien que recluido continúo en inanición.

Molesta a la cúspide del poder cubano que la agencia EFE considere a Otero Alcántara como un prisionero de conciencia en sus informaciones. La prensa acreditada en Cuba, esa misma que elude la realidad cubana para mantener sus privilegios dentro de la isla, acaba de ser devorada por Saturno.

“Como si fuera poco, la agencia Efe, devenida entre las patrocinadoras de estos ataques subversivos, sostiene la calificación de “preso de conciencia” para  Alcántara, en sintonía con los esfuerzos para mentir a la opinión pública internacional acerca de los verdaderos propósitos mercenarios de este ciudadano y el óptimo estado de salud que pudo demostrarse con los resultados de las evaluaciones médicas que le fueron realizadas en el Hospital Universitario Calixto García, ubicado en el municipio de Plaza de la Revolución, después de una supuesta “huelga de hambre”, asistida con el apoyo logístico de la Embajada de Estados Unidos, en La Habana, para mantener entre los indicadores un 17 % de hemoglobina”, refiere el periodista.

Concluye arguyendo que “Resulta evidente que no solo por el hecho de la desesperada posición asumida frente a un dilema que ni siquiera el axioma de Shakesperare, les podrá resolver porque no son artistas, sino mercenarios. Tanto los firmantes residentes en Cuba, como los que viven en el extranjero, saben cuál es el precio exigido por quienes les suministran el dinero”. 

La falta de argumentos de un texto “por encargo” solo puede recurrir a una retórica gastada como la de nombrar “mercenario” a quien disiente. La autonomía y el libre pensamiento no existen para el castrismo.