Dignidad, la clave de las manifestaciones contra el régimen según Yunior García

Para Yunior García, coordinador de Archipiélago, “romper el silencio ante la desastrosa realidad” del país es un acto de “dignidad” y no una acción indicada en taller alguno
Yunior García
 

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El dramaturgo cubano Yunior García, coordinador de la plataforma ciudadana Archipiélago, respondió este sábado a las acusaciones que le profiere el oficialismo sobre supuestas conexiones con agencias e intereses extranjeros y aseguró que “romper el silencio ante la desastrosa realidad” que vive el país es un acto de “dignidad” y no una acción indicada en talleres y charlas de organizaciones internacionales.

“El 27 de noviembre, acaben de entenderlo, era inevitable. Como también lo fue el 11 de julio. No hay que pasar un taller para llenarse de coraje y romper el silencio ante la desastrosa realidad que vivimos”, escribió García en un post en su perfil de Facebook, desde donde ha respondido directamente en varias ocasiones a la campaña del régimen en su contra y para desvirtuar la Marcha Cívica por el Cambio, convocada por Archipiélago para el 15 de noviembre.

“Murillo y su Tarea Ordenamiento influyeron más en mis decisiones y en mis actos que cualquier taller, en cualquier parte. No hay que cruzar el Atlántico para darse cuenta de que es antipatriótico ser indiferente y quedarse de brazos cruzados ante la situación lamentable del país donde nacimos. Se llama DIGNIDAD”, agregó el dramaturgo.

García enumeró en su post las acciones que la Seguridad del Estado y los medios de propaganda del régimen han desplegado contra Archipiélago y sus integrantes para impedir la marcha del 15 de noviembre.

Entre éstas ha habido actos de repudio, expulsiones laborales, suspensión del servicio de internet por datos móviles, amenazas a familiares y amigos, y campañas mediáticas de desprestigio.

La más reciente fue la revelación de la identidad del agente de la Seguridad del Estado “Fernando”, el doctor Carlos Leonardo Vázquez, quien es presentado por el oficialismo como poseedor de experiencias y testimonios que evidencian la supuesta naturaleza subversiva y anexionista de Archipiélago y su convocatoria a la manifestación pacífica.

Para García, la apuesta de la Seguridad del Estado al testimonio de “Fernando” es otra acción que demuestra la “mediocridad sin límites” de “la generación de burócratas que hoy gobierna Cuba”.

“El agente que destapan no es ni miembro de Archipiélago, ni alguien relacionado con la organización de la Marcha, ni siquiera se trata de un amigo cercano”, afirmó.

Según precisó, el doctor sólo coincidió con él casualmente tres días en Madrid, en un evento al que ambos asistieron.

“¿Este señor cree que sabe algo de mí, de Archipiélago o de la Marcha, porque estuvo haciéndome fotos durante tres días? ¡Por favor, un poco de respeto! Pudo haberse tomado al menos la molestia de investigar un poco más”, convocó el dramaturgo, que desmiente las acusaciones del doctor Vázquez en programas televisivos oficialistas sobre el presunto compromiso de García y Archipiélago con la “contrarrevolución” y “los intereses de Estados Unidos”.

García calificó irónicamente a Vázquez-Fernando de “James Bond caribeño” y criticó que por haber coincidido tres días en un taller con él ya fabricase a su antojo “despampanantes teorías conspirativas”.

“Al agente Fernando jamás se le pidió en Madrid que desestabilizara su hospital. Eso es una mentira muy cutre, muy tonta y muy fácil de deconstruir. Lo pueden desmentir todos los que asistieron al referido encuentro, que son más de los que él se atrevió a mencionar. Como tampoco a mí ni a ningún otro se nos orientó o sugirió que hiciéramos absolutamente nada relacionado con nuestros gremios”, afirmó García.

Archipiélago mantiene intacta la convocatoria para la Marcha Cívica el 15 de noviembre en favor de los derechos civiles y humanos, y la liberación de los presos políticos, pese a las acciones represivas del régimen.

Según han manifestado miembros de la plataforma y simpatizantes de su causa y convocatoria, la represión y acciones del oficialismo para evitar o desvirtuar la marcha ya son de por sí un éxito, en tanto realzan y muestran a más cubanos la naturaleza excluyente y dictatorial del sistema imperante en la isla.