Padre cubano lamenta tener sólo un plato de harina para ofrecer a sus hijos

Un padre residente en Manatí, Las Tunas, lamentó tener sólo un plato de harina para alimentar a sus hijos y gracias a un amigo. Nadie les da trabajo a él y su esposa, y el gobierno no garantiza ni lo más mínimo
Yoan Ricardo y sus hijos
 

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Un padre residente en el municipio Manatí, en Las Tunas, lamentó tener sólo un plato de harina para alimentar a sus hijos y gracias a un amigo, ya que, denunció, nadie les da trabajo a él y su esposa, y el gobierno no garantiza ni lo más mínimo.

“Si por decir la verdad hay que ir a prisión estoy dispuesto. Quiero agradecer a una amistad que, gracias a él, después de no haber comido nada en todo el día, me ha dado un poco de harina para darle qué comer a mis hijos”, escribió en días pasados en Facebook el padre, identificado bajo el nombre de Yoan Ricardo.

Según denunció, el gobierno del municipio sume a su familia y muchas más en un abandono extremo. “No nos traen nada liberado, ni tan siquiera lo que nos toca como el cárnico de la primera quincena del mes”, expuso, al tiempo que se quejó de que no haya oportunidades laborales para él y su esposa, lo que les impide tener ingresos para comprar algo a los particulares.

Todo está muy caro. Esto no lo aguanta nadie y menos mi situación”, sentenció el padre con evidente indignación y conciencia de que como su familia “hay miles” en Cuba.

Como consecuencia de la pandemia de coronavirus y las medidas restrictivas a las que ha obligado, así como de las incapacidades crónicas de la economía cubana bajo su régimen centralizado y planificado, la isla se encuentra sumida en una profunda crisis económica cuyo rostro más visible son la escasez de alimentos y de artículos de primera necesidad.

Quienes más la sufren son las familias de escasos o nulos ingresos, como la de Yoan Ricardo, muchas de las cuales además enfrentarán enormes retos una vez inicie la “Tarea Ordenamiento”.

Bajo ese nombre el régimen define sus políticas encaminadas a lograr el ordenamiento monetario y cambiario en el país, lo cual vendrá acompañado de una reforma salarial y un proceso inflacionario que podrá dificultar la adquisición de la canasta básica por parte de los sectores económicamente más vulnerables.