Anuncian Fiesta Internacional del Vino en Hotel Nacional, pese a crisis sin precedentes

Nuevamente el régimen de La Habana anuncia una celebración que requiere notables recursos, mientras la escasez golpea a los cubanos de a pie
Nuevamente el régimen de La Habana anuncia una celebración que requiere notables recursos
 

Reproduce este artículo

El régimen cubano organiza la 21 Edición de la tradicional Fiesta Internacional del Vino, que se realizará entre el 2 y el 4 de noviembre próximo en el Salón 1930 del Hotel Nacional, a pesar de la profunda crisis económica que atraviesa el país.

Según reportó la agencia oficialista Prensa Latina (PL), participarán en el evento productores, comercializadores, especialistas, distribuidores, vendedores y consumidores.

El especialista comercial del Hotel Nacional, Víctor Rosquete, declaró que durante el evento se presentarán "nuevos productos y sabores al mercado, como también se mostrarán las bondades de cada vino que se comercializa en Cuba".

 

El 1 de noviembre se realizará la llamada Cata a Ciegas, el 2 será la inauguración oficial y el 3 habrá conferencias, talleres, reuniones de negocios, premiación y clausura en el Hotel Nacional.

Se premiará el Mejor diseño de stand entre las empresas expositoras, los vinos ganadores en la Cata a Ciegas y el Vino ganador en el maridaje de habanos con vinos.

¿Una fiesta de vinos en medio de la escasez que atraviesa Cuba?

Nuevamente el régimen de La Habana anuncia una celebración que requiere notables recursos, mientras la escasez golpea a los cubanos de a pie.

Precisamente Lis Cuesta, esposa del gobernante cubano Miguel Díaz-Canel, se ha convertido en  líder de muchos de los eventos gastronómicos y culturales que se celebran en la Isla, a los que la población no tiene acceso.

Durante la pandemia de COVID-19 Cuesta organizó eventos de este tipo, incluido el polémico Festival San Remo, del que se bajaron muchos artistas internacionales.

Mientras los cubanos hacen colas por horas, e incluso días, para obtener escasos alimentos, sin tener siquiera pan para darles a sus hijos y sufriendo apagones diarios, el régimen continúa con festejos para proyectar una imagen de estabilidad a nivel internacional.