Los artistas Dagoberto Rodríguez y Cirenaica Moreira condenan represión hacia Luis Manuel Otero Alcántara
El reconocido artista plástico Dagoberto Rodríguez, uno de los fundadores del grupo Los Carpinteros, se sumó a las voces que piden la liberación del artista visual Luis Manuel Otero Alcántara
 

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El reconocido artista plástico Dagoberto Rodríguez, uno de los fundadores del grupo Los Carpinteros, se sumó a las voces que piden la liberación del artista visual Luis Manuel Otero Alcántara.

“Este mensaje de solidaridad con el artista cubano Luis Manuel Otero Alcántara. Está siendo juzgado en Cuba injustamente. Me sumó a las voces que han pedido su inmediata liberación”, dijo Rodríguez en un video publicado en Facebook. 

Graduado del Instituto Superior de Arte (ISA), Rodríguez ha expuesto en varias de las principales plazas a nivel mundial para el arte contemporáneo.

El artista fue uno de los fundadores en 1992 de Los Carpinteros, grupo que integró junto a  Marco Antonio Castillo Valdés y Alexandre Jesús Arrechea Zambrano. 

El grupo había anunciado su separación en 2018 luego de más de dos décadas de trabajo. Recientemente algunos de sus miembros se unieron para realizar una serie de proyectos, entre ellos la exposición Cuba va!, en la que  subrayan desde una mirada crítica la incidencia del paso del tiempo en la sociedad cubana post 59. 

Otro de los Carpinteros, Marcos Castillo,  también se solidarizó recientemente con Luis Manuel Otero y denunció su “injusto encarcelamiento”.

“¿Quién dice que Luis Manuel Otero no es un artista? ¿Quién es esa persona, institución o gobierno que se atreve a definir quién será artista o no?", expresó Castillo. 

"Aparte de repudiar y denunciar el injusto encarcelamiento y posterior juicio sumario de un artista cubano en nuestro propio país, queremos que aquel o aquellos que se autorizan a afirmar legalmente que Luis Manuel Otero no es un artista se pronuncien públicamente. ¡Necesitamos ver sus caras!", afirmó.

 

 

Cirenaica Moreira: “Creo que (Luis Manuel) tiene piezas admirables”.

Cirenaica Moreira, una de las figuras más descollantes del arte contemporáneo y la fotografía cubana, criticó con dureza la represión hacia Luis Manuel Otero y recordó que otros artistas cubanos ya  han trabajado los símbolos patrios, en alusión a la represión ejercida por las fuerzas policiales contra el artista por su performance con la bandera cubana.

¿El performance de Luis Manuel envuelto o tendido sobre la bandera cubana es más criminal que todo el tiempo que invierten nuestras autoridades en enjuiciarle, como si no tuviésemos otra cosa más productiva que hacer? ¿O de verdad hay que creerse que todo lo mal que andamos es culpa del bloqueo?, se preguntó la artista.

“¿Y cuántos de nuestros artistas trabajaron ya la figura del héroe, o del símbolo patrio, que hoy es pecado? ¿Para qué hacer ese recuento? Sus piezas están en el Museo Nacional de Bellas Artes. ¿Y de qué va uno a hablar? ¿De qué se nos pide que hablemos? ¿O estamos volviendo al “cómo” hay que hacerlo?, rememoró.

Para la artista, “nadie en su sano juicio dedicaría sesenta años de su vida a echarle la culpa de su desgracia al vecino, mucho menos invertir los exiguos recursos en ello, porque sesenta años son, en efecto, la vida. Y acá todavía nos damos el lujo de ese devaneo”. 

En su publicación en Facebook, Moreira reconoció que aunque comprenda o no su obra,  hubiera avalado a Luis Manuel Otero para que ingresara al Registro del Creador en Cuba, organismo que reconoce al trabajo de los exponentes de las artes plásticas.  

 “En los últimos meses redacté más de una nota para avalar el ingreso en el Registro del Creador a personas que me lo pidieron. Si Luis Manuel me hubiera pedido una, se la habría hecho, más allá de que me guste o no su obra, de que la comprenda o no. En verdad creo que tiene piezas admirables”, dijo.

Moreira criticó que se obligue a los niños a repetir desde temprano consigas políticas mientras se condene el activismo a conciencia  de Alcántara. La artista aprovechó la publicación para manifestar su opinión sobre las oportunidades que ha tenido Cuba para desarrollarse durante los últimos 60 años. 

“Nosotros teníamos la tierra y teníamos el mar para salir adelante, teníamos, además, la fuerza y la fe; en sesenta años la culpa es nuestra, todita nuestra. O de ustedes. ¿Qué es la obra de Luis Manuel Otero comparada con este crimen mayor? ¿Y comparada, por ejemplo, con el crimen de escucharle gritar a un niño, como publiqué hace un par de días en un comentario a un amigo: “Pioneros por el Comunismo, seremos como el Che”?, se pregunta. 

“Eso no nos escandaliza ni lo condena nadie, y seguimos propiciando -o permitiendo- el activismo político de nuestros hijos cuando no tienen edad para ello, ni nos toca”, apuntó. 

Moreira se refirió al proceso de creación de una de sus piezas más emblemáticas, la fotografía de una mujer cuyo cuerpo solo está cubierto por la bandera cubana, para hacer una suerte de analogía con la obra de Alcántara.

“Cuando en el 94 hice la foto de la bandera, que recién Magela Garcés (crítica de arte)  ha publicado y dicho sea es mi primera foto, yo estaba muriendo de rabia. No exactamente por los que se lanzaron al mar sino por las condiciones que los obligaron a lanzarse. La pieza, sin título, pertenece a una serie que nombré: “Ojos que te vieron ir…”. ¿Tendría algo más qué explicar?  Esa misma rabia está hoy, ahora mismo, colgada en Factoría Habana, aun cuando la modelo es otra y sonría entre mariposas y flores. No todo es tirarse un cubo de mierda encima. ¿Será que estoy presa y no lo sé? ¿Cómo maniatar un sentimiento, una idea?”, reflexiona. 

“Por aquellos años, recuerda Moreira,  guardé un recorte de una de nuestras revistas de turismo que ahora, lamentablemente, no pude encontrar. En la foto, a página completa, una modelo -debo decir que mulata-, miraba al horizonte envuelta en una toalla que era una bandera cubana. El mar, el sol, la arena, ya se sabe. Cuba como el producto en que, de manera desesperada, necesitaba convertirse. ¿Alguien le preguntó a Luis Manuel Otero acerca de su desesperación?” 

La destacada artista, graduada de la facultad de Artes Escénicas del Instituto Superior de Arte en la especialidad de Actuación, rememoró el momento en que  comenzaron a vender a los turistas objetos de consumo con las banderas cubanas. Confesó que su foto fue la respuesta a toda esa comercialización de la enseña nacional.

“Entonces también aparecieron los pulóveres y las gorritas, todos con banderas cubanas, etc., para vendérselas a los turistas. Tuvimos que acostumbrarnos, porque aquello era lo nunca visto.
¿Por cuánto, años atrás, una bandera cubana habría sido impresa en una toalla, si la bandera no podía nunca tocar el suelo? Y eso no fue hecho por ninguno de nosotros. Lo hizo el Gobierno cubano. Mi foto de la bandera era también la respuesta a todo eso. A ese no entender nada. A ese andar descolocado, hasta hoy. ¿Qué se le reprocha a Luis Manuel?

“Nuestra generación, expresa la artista,  un día también dijo: “Dinos qué otra cosa tenemos que hacer”, pero no nos creyeron. Hoy nuestros padres ya están muertos, o muy viejos y cansados y nuestros hijos se fueron. Aquí ya no queda nadie para soportar tanta chapuza”.