La potencia médica que le cobra a los cubanos. Atraso en obtención de turnos médicos

La agonía que tiene que pasar para poder asistir y ser atendido en un turno médico con un especialista es algo a lo que el cubano aún no se acostumbra, sobre todo por la habitual propaganda oficialista de que la salud es gratuita.

El sistema de salud cubano ofrece a cada ciudadano la atención primaria de manera desinteresada, eso es cierto, pero deja de serlo desde que uno, para conseguir un turno médico, debe llevar un regalo al especialista que le atiende.

Varias son las quejas de las personas por esta práctica ya informalmente institucionalizada, debido a que, como se dice en buen cubano, el horno no está para galleticas. Muchas de las personas que necesitan el servicio son de la tercera edad y no cuentan con una economía estable para poder asistir a estos turnos con regalos para que les atiendan.

-Yo estoy aquí para ver si puedo verme con el urólogo, ya que cuando fui a sacar el turno me lo dieron para el mes de abril y necesito verme cuanto antes porque tengo unos dolores horribles en los riñones y ojalá no tenga que parar en diálisis- dice Agustín Sarduy, un pensionado cubano de 83 años de edad.

-Muchas de las personas mayores hemos luchado por este país. Yo mismo peleé contra los yanquis en Playa Girón y créeme que este no fue el sistema por el que luchamos, no fue el que nos prometieron- continúa diciendo.

Por su parte, Adela es una señora de 77 años y espera en el hospital para verse con el ortopédico debido a que hace casi ocho meses sufrió una fractura de cadera, que hasta el momento le ha hecho vivir postrada a una silla de ruedas:

-Ésta es la primera vez que voy a atenderme con el ortopédico porque nunca hay turnos y cuando los hay te los dan para meses más tarde, y yo no puedo esperar debido a mi condición y a la fuerte operación que recibí luego de mi fractura en la cadera izquierda.

-Aquí hay que venir con regalitos, si no, ni te atienden- dice Georgina, quien espera para ver si puede atenderle el urólogo. Yo pedí el turno en noviembre y me lo dieron para marzo. Es una falta de respeto porque si espero a esa fecha posiblemente me encuentren con la boca llena de hormigas, porque tengo grandes problemas en los riñones.

Lo cierto es que parecería que el gobierno le tiene hecha la guerra a las personas de la tercera edad, pero no es así, debido a que también los menores de edad pasan por este mismo calvario en el Hospital Pediátrico Paquito González Cueto, de Cienfuegos.

-Mira, lo que llevo en esta jaba es un queso, dos latas de refresco Tu Kola y un tubo de picadillo de pavo, porque si no es así no puedo ver a mi hijo con el alergista- dice Miriam Quesada.

-Mi niño sufre de fuertes ataques de asma y a veces siento y pienso que se me va a morir entre mis manos. Llevo dos meses detrás del alergista para que lo vea, pero ha sido imposible- cuenta.

-Gracias a una amiga que trabaja aquí dentro pude conseguir que le viera el especialista, pero tengo que traerle algunas cositas para que me atienda, porque si no te tratan como un perro, como con mala gana. Es bochornoso ver como salen los médicos de aquí. Salen cargados de cosas como si hubieran salido de compras- agrega.

-A mí me maravilla como los médicos cuando salen de misión atienden a cualquier persona, supuestamente desinteresadamente. Claro, porque saben que vienen para Cuba cargados de cosas. Sin embargo, aquí nos atienden súper mal. Y esa es nuestra potencia médica, con la que contamos para que nos resuelvan nuestros problemas médicos- concluye Quesada.