La ineficiencia de la empresa eléctrica

Este lunes 31 de agosto, seis días después de aquel largo apagón, los vecinos del área volvemos a sufrir otro corte eléctrico
La ineficiencia de la empresa eléctrica
 

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El día 24 de agosto supuestamente producto de los vientos de la tormenta tropical Laura los vecinos de la zona cercana a calle Tulipán, entre Boyeros y Ayestarán, La Habana, sufrimos un corte eléctrico, nombrado popularmente como “apagón” de más de 24 horas.

La causa en aquel día fueron cables eléctricos con recubrimiento aislante defectuoso que hicieron contacto y provocaron un corto circuito en la calle Ermita entre Tulipán y Conill, Plaza.

La empresa eléctrica solucionó el problema al día siguiente, el 25 de agosto, podando las ramas de los árboles que provocaron el acercamiento de los cables. 

Este lunes 31 de agosto, seis días después de aquel largo apagón, los vecinos del área volvemos a sufrir otro corte eléctrico debido a que el problema en la misma cuadra se repite. 

Esta vez, el poste de madera del tendido eléctrico de calle Ermita más próximo a la esquina con calle Conill, se desplomó cortando el servicio eléctrico y provocando la caída de otro poste en la misma cuadra pero próximo a la esquina de Ermita y Tulipán.
 

 

El camión con la brigada de linieros y dos postes de concreto para sustituir los postes podridos demoró más de dos horas en llegar al lugar.

Varios vecinos analizan y comentan que los postes desplomados llevaban años podridos y que las ramas y el follaje de los árboles podados el pasado 25 de agosto, eran los que sostenían los cables eléctricos y aliviaban el peso que recibían los maltrechos postes de madera.

Ahora el problema no es solo el servicio eléctrico, sino que también se dañaron las vías de telefonía fija.

 

 

Los vecinos se quejan de que el apagón de los días 24 y 25 de agosto hizo que muchos perdieran alimentos producto de la falta de refrigeración y de las altas temperaturas del mes que superan los 30 grados Celsius .

La tarifa eléctrica es muy elevada y los montos a pagar a la empresa eléctrica en muchas ocasiones superan el salario mensual promedio en Cuba, que ronda los 30 dólares (cuc).

En contraste, los ciudadanos se quejan que la calidad del servicio eléctrico deja mucho que desear y no se corresponde con los montos de dinero que obtiene este monopolio eléctrico del cobro a la población.