Joya de la prensa oficial: el "guerreo" de los trabajadores holguineros

Trabajadores holguineros de la industria ratificaron su voluntad, disposición y compromiso para cumplir el plan económico del presente año, como si con eso ya se garantizara la mejoría del sector. Una vez más el oficialismo acude al esfuerzo individual y colectivo para lograr lo siempre prometido y nunca conseguido
Otro plan que se dicute para ... Foto: Lianne Fonseca/Trabajadores
 

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Pocos deben dudar a esta altura de que la economía cubana en la “era revolucionaria” carece de sentido. Si bien son innegables las repercusiones de las medidas restrictivas de Estados Unidos desde 1960, lo son también las de las medidas adoptadas por la dirigencia “socialista”, que nunca ha dado en el clavo cuando de desatar las fuerzas productivas y aprovechar al máxima las capacidades de la sociedad cubana se trata.

Una muestra más de ello lo constituye un reporte del periódico Trabajadores de este sábado, según el cual los laborantes holguineros del sector de industrias tendrán que acudir a la voluntad y “guerrear” para alcanzar las metas previstas en el plan del actual año.

Según lo consignado por el medio oficialista, “durante la asamblea de presentación del plan y el presupuesto realizada en la Unidad Empresarial de Base Divep Holguín, dedicada a la comercialización de piezas, equipos e implementos de la industria”, quedó demostrada “la disposición que impera en la rama”.

Un valor o activo que, a juzgar por lo que siempre dice el discurso oficial del régimen, vale para resolver las necesidades económicas y materiales de la isla, sea cual sea el tema o sector en cuestión.

Así, con disposición y voluntad, parece que los industriales de Holguín cumplirán los planes de la economía, de por sí siempre insuficientes para resolver lo que Cuba requiere.

De acuerdo con Arturo Rodríguez Font, secretario general del Sindicato Nacional de los Trabajadores de Industrias, citado por el referido medio, “a pesar de que se mantiene la falta de materias primas y problemas de financiamientos, los que se arrecian con la escasez de combustible, los trabajadores han hecho propuestas de soluciones y alternativas para seguir avanzando. Hay un compromiso de cumplir los planes y explotar potencialidades a partir del uso de inventarios”.

Todo queda entonces en manos de los trabajadores. De su disposición y propuestas de soluciones y alternativas depende que se alcancen los ingresos previstos de casi 27 millones de pesos.

Pero no sólo de eso, sino también del “esfuerzo” que siempre demanda el régimen para conseguir quién sabe qué, porque realmente nunca se logra el bienestar prometido.

Como lo refiere el periódico de la CTC no tiene precio: “Aunque los trabajadores reconocieron que el año viene tenso para sus actividades económicas, que se ven constreñidas por las difíciles condiciones del equipamiento automotriz, la baja disponibilidad de combustible y otras limitaciones, todos coincidieron en que el esfuerzo no faltará para sacar adelante a la entidad, caracterizada por su buen desenvolvimiento a través de los años”.

Pues bien, que sigan los esfuerzos y los compromisos, porque así ya se sabe de antemano que no se logrará algo distinto de lo que se ha logrado hasta el momento, es decir, nada.

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