Funcionario del Consejo de Derechos Humanos de la ONU visita a Ariel Ruiz Urquiola
El científico cubano está en huelga de hambre y sed frente a la sede de la Comisión de Derechos Humanos desde el 22 de junio, ha sido visitado por un funcionario del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas
Tom Haeck junto a Ariel Ruiz Urquiola

Tom Haeck, funcionario del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, visitó este 24 de junio al científico cubano Ariel Ruiz Urquiola en huelga de hambre y sed desde hace tres días frente a la sede de esta entidad en Ginebra, Suiza.

El representante de la Oficina de la Alta Comisionada Michelle Bachelet escuchó las demandas del cubano que busca con esta acción “exigirles a ellos la posibilidad de expresar cómo la dictadura cubana y su desgobierno han violado los derechos y las libertades de mi hermana como paciente oncológica y de mi persona, como un ciudadano cubano que ha sido inoculado con el VIH”.

Haeck, quien anteriormente atendía el tema de derechos humanos en México, se mostró interesado en el caso de Urquiola y le pidió toda la documentación sobre la denuncia que el cubano quiere interponer en la ONU, aseguró a Radio Martí, la activista de Somos +, Yaima Marín Díaz, quien presenció el encuentro con el funcionario.

Ariel Ruiz Urquiola se declaró en huelga desde este 22 de junio para demandar que su caso y el de su hermana, Omara, como víctimas del régimen de La Habana, sean escuchados.

En la carta que dirigió a Bachelet, menciona que su objetivo no es demandar al gobierno cubano sino explicar sus casos como un ciudadano que aún confía en la ONU. 

Ruiz Urquiola fue expulsado en 2016 del Centro de Investigaciones Marinas de la Universidad de la Habana por exponer las malas prácticas ambientales del régimen. Más tarde en 2018 lo condenaron a un año de prisión por desacato. Ruiz Urquiola respondió a su juicio con una huelga de hambre y sed de 16 días.

Este mes cerca de 600 activistas de la oposición política, sindicalistas, intelectuales, artistas, periodistas, todos independientes del gobierno cubano, apelaron directamente a la Alta Comisionada para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, en carta abierta.

Bajo el título “Naciones Unidas para los derechos, no para los autócratas”, la carta pidió a la Oficina de la Alta Comisionada que reclame públicamente del gobierno cubano el respeto íntegro al orden constitucional vigente, la ratificación de los pactos internacionales de derechos humanos, que reconozcan a las organizaciones de la sociedad civil cubana dedicadas a temas de derechos humanos o constitucionales.

La misiva indica que en Cuba impera un Estado social fallido que ha desatado “una guerra civil legal contra la sociedad, imponiendo decretos que limitan la libre creación artística y de bienes y servicios desde la sociedad civil, que atacan las libertades de expresión, de reunión, de asociación y de manifestación, y que sancionan el ejercicio de ciertos derechos civiles y políticos reconocidos en la Constitución”.

En la carta, se le recuerda a Bachelet, que hace un año centenares de miembros de la sociedad civil cubana le pidieron, a través de otra carta abierta, que visitara Cuba, al igual que lo hizo en Venezuela, pero la Alta Comisionada, en todo el tiempo transcurrido no se ha pronunciado aún sobre esta demanda.