Madre de estadounidense presa en Cuba pide ayuda a Biden

La anciana, de 93 años, quiere ver a su hija antes de morir. El gobierno cubano la mantiene en prisión por cargos de espionaje que, según su abogado, no se sostienen.
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Cuatro años después de que una profesora de Miami fuera encarcelada en Cuba por cargos de espionaje, su familia suplica a Joe Biden que intervenga, diciendo que la cubanoamericana encarcelada, Alina López Miyares, tiene problemas renales y no recibe tratamiento.

La madre de López Miyares, de 93 años, también llamada Alina Miyares, dijo que su hija es inocente y que teme morir sin volver a verla. El padre López Miyares murió hace dos años mientras ella estaba en prisión.

“El dolor que siente una madre no se compara con nada”, dijo. Espera tener más suerte al reunirse con su hija con la nueva administración de Biden y culpa a la política de Estados Unidos hacia Cuba de complicar el caso de su hija.

La profesora de 61 años fue acusada de espionaje y sentenciado en 2017 a 13 años de prisión por un tribunal militar. Su esposo, Félix Martín Milanés Fajardo, exfuncionario cubano asignado a la Misión Permanente ante Naciones Unidas, fue sentenciado a 17 años.

Alina está acusada de servir de vínculo entre su esposo y agencias de inteligencia de EE. UU. El tribunal alegó que estaba canalizando información a cambio de asilo político para su esposo y sus familiares.

López Miyares nació en Cuba y se convirtió en ciudadana estadounidense naturalizada después de huir de la isla con su familia cuando tenía 9 años.

Su abogado en Washington, Jason Poblete, exige que tenga acceso a las visitas consulares de funcionarios estadounidenses. Si se concede, permitiría a los diplomáticos obtener la medicina que tanto necesita.

La mujer declaró que tiene una nefropatía crónica y no come lo suficiente, ni con la calidad necesaria. Agregó que su situación empeorará al punto de necesitar diálisis dentro de poco. 

“No sería oportuno o acertado para ninguno de los dos gobiernos que una ciudadana de Estados Unidos muera en Cuba como consecuencia de negligencias de ambos”, dijo Poblete a ADN Cuba.

En su último mensaje al Minrex, el abogado pidió que el gobierno de la isla aparte la política del caso de su representada y permita que esta reciba asistencia consular y sea visitada por él, algo a lo que el régimen se ha negado en varias ocasiones.

“Mi opinión es que ella no es una presa política, ella es más un rehén, no se ha involucrado nunca en la política. Simplemente ella tuvo una relación con un personaje con un historial”. Pretenden utilizarla como “arma política”, analizó el abogado en las referidas declaraciones a Radio Televisión Martí.