Nelson Gudín dedica poema a Yunior García

El actor que encarna al personaje del “Bacán” le dejó unos sentidos versos al líder de “Archipiélago”
Gudin y Yunior
 

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El actor y humorista cubano Nelson Gudín, conocido por su personaje del “Bacán” en varios espacios humorísticos de la isla, dedicó en redes sociales unos emotivos versos al líder del grupo juvenil “Archipiélago”, el dramaturgo Yunior García.  

Tras ver una foto de García atrapado en su casa, luego de los seguidores del régimen rodearan su casa el pasado 14 de noviembre, el actor señaló que ya estaba dicho todo. “Lo único limpio de la imagen, es su presencia entre la suciedad y el deterioro. Lo único libre es la pureza con que puede mirar a los condenados que aparentemente lo aprisionan”, precisó.

Luego añadió que “para él, otro de mis poemas”. “No bandera, esa que se hace ondear, sin el aire de la altura; no victoria, ni brisa, la palabra adherida al cuerpo de la patria, al cuerpo de la guerra y “los vencidos”: ellos regaron también el árbol del que luego nacimos”, se lee en su poema.

“Enmudezco; escapan sus colores de muñeca rota, su salto hacia el aliento de la noche definitiva. Enmudezco ante el ojo sin vida (o casi sin vida) del otro tendido ahí, derrotado por los siglos; derrotado por los aplausos del porvenir; derrotado por los hombres; derrotado por las derrotas”, añade.

“Enmudezco ante la versión danzante del “vencedor” y esas banderitas, y esas banderitas breves y felices de las conmemoraciones y las dudas”, concluye.

Con anterioridad, Gudín había opinado sobre el llamamiento a una Marcha Cívica en la isla para este 15 de noviembre. El humorista había declarado en Facebook que “en Cuba (mi país), puede haber miedo, no confusiones. Cualquiera, con un mínimo de sentido común, sabe que el problema cubano no es el joven Yunior García, ni los muchachos que salieron a protestar el 11 de julio”.

El artista añadió que tampoco son responsables “los que han decidido emigrar, ni los que permanecen presos. Hace 30, o 20 años, esos muchachos no habían nacido y éramos los mismos miserables: hambrientos, mal vestidos, manipulados, ciegos obedientes a los antojos y fantasías de un visionario convertido en Dios”.