Carlos Enrique Almirante tras muerte de Molina: “Pierdo contigo una parte de mi padre”

El joven actor cubano radicado en Miami hizo alusión a la amistad de Molina con su padre y Rogelio Blaín
Almirante y Molina
 

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El joven actor cubano Carlos Enrique Almirante, hijo de un ilustre de la actuación, Enrique Almirante, se despidió en redes sociales del recientemente fallecido Enrique Molina, uno de los mejores amigos de su padre.

“Otra mañana que despertamos con un vacío. Sin palabras ante una pérdida tan lamentable e inesperada. Perdemos un gran artista y un ser humano increíble. Trabajar a tu lado era una fiesta”, dijo primeramente en redes sociales.

Almirante señaló en su post de Facebook que trabajar junto a Molina era como un juego, pero uno serio, “que tú sabías jugar muy bien”. Luego hizo alusión a la entrañable y conocida amistad de Molina con su padre y otro grande de la escena cubana como Rogelio Blaín.

“Siento que pierdo contigo una parte de mi padre que sentía presente cuándo hablaba contigo, cuando te veía. Una parte de él de alguna forma vivía en ti. Descanse en paz estoy seguro de que muchas generaciones trataremos de ser como tú. El cine y la actuación extrañarán tu fuerza y tu carácter a la hora de enfrentar los personajes con esa cubanía, tan natural que solo tú podías ponerle”, concluyó en su mensaje.

El veterano actor cubano Enrique Molina falleció este 3 de septiembre en La Habana, debido a complicaciones derivadas del coronavirus. Su hijo, el músico Pavel Molina lo confirmaba así en las redes sociales: “Acaba de fallecer mi padre. Gracias a todos por tanto amor. Si algún día quieren estar cerca de Enrique Molina, vengan a donde estoy yo, porque vivo con él dentro”.

Enrique Molina hubiese arribado el próximo 31 de octubre a los 78 años. Fue un destacado intérprete de cine, teatro y televisión con una extensa trayectoria artística y profesional. Había recibido el Premio Nacional de la Televisión en Cuba.

Residió en Bauta hasta sus 15 años cuando trasladó a Santiago de Cuba, donde inició su carrera profesional. Al llegar a La Habana en la década del 70, se consagró como uno de los actores más respetados y queridos por el público cubano.