Díaz-Canel: "la calle es para los revolucionarios"
Nadie más que los revolucionarios tiene derecho a transitar por las calles de Cuba, así deben ser las cosas para el gobierno de Díaz-Canel
Miguel Díaz-Canel
 

“La calle es de los revolucionarios”. Esa fue la frase que utilizó el presidente Miguel Díaz-Canel para referirse a los coleros y revendedores que prosperan en medios de la crisis económica en Cuba, durante una reunión la víspera con jerarcas del régimen.

“Y a los que apuestan a que con esta situación nos van a dividir, una vez más les podemos asegurar que sus planes y deseos de desestabilizar la situación del país y la Revolución serán derrotados o ya están siendo derrotados con el accionar del pueblo”, añadió.

Según el presidente cubano, los “enemigos de la Revolución” —nunca especificó quiénes eran exactamente— quieren anexar Cuba a Estados Unidos, al parecer, como ya quiso Narciso López a mediados del siglo XIX, pero el pueblo y el Partido se lo impedirán.

"La línea tiene que ser identificación y profilaxis, mucha profilaxis. Tratar de alejar a la gente de su comportamiento por convicción. Cuando no haya entendimiento, entonces actuamos con el mayor rigor posible", subrayó.

La víspera, el régimen anunció en su programa Mesa Redonda que prepara un “ejército” de 22 000 personas para enfrentar a los coleros y revendedores, según ellos, causantes de todas las penurias que enfrenta el cubano “de a pie”.

El primer ministro, Manuel Marrero, se vanaglorió de lo que hace su gobierno para acabar con este grupo de personas. “Ha habido un incremento en el enfrentamiento a aquellas personas que han intentado enriquecerse a costilla de las necesidades del pueblo”, declaró.

Los coleros se han autotitulado “los organizadores de la cola”, y han buscado formas para hacerlo como “enmascarándose, escondiéndose en casas, e incluso subiéndose en árboles cercanos”, añadió.

En este sentido, el funcionario dijo que está en curso una gran operación contra los coleros y revendedores que incluirá al Ministerio del Interior, las Fuerzas Armadas y las “organizaciones de masas”, organismos de control vinculados al régimen.

Marrero aseguró que "la operación comenzó de manera satisfactoria" y tuvo buena acogida por parte de la población, que ha empezado a ver una mayor organización y disciplina en las colas, a la par que muchos coleros se han replegado ante la medida gubernamental.

Desde el inicio de la emergencia sanitaria causada por el coronavirus en el país, la policía ha ejecutado 1367 acciones de enfrentamiento a este tipo de actividades, que terminaron con la detención de 1285 coleros, de acuerdo con cifras oficiales.

De las personas arrestadas, 453 recibieron medidas profilácticas, 634 debieron pagar una multa y 280 han sido acusadas por delitos de actividad económica ilícita, desobediencia, acaparamiento y/o propagación de epidemia.