Rubio y Salazar denuncian que castristas abusaron de menor en cárcel

Los políticos cubanoamericanos se pronunciaron sobre el caso de una adolescente cubana, que desnudaron en la cárcel y amenazaron con violarla. "Esto no tiene perdón", dijo la congresista Salazar, mientras que Rubio señaló a los castristas como "sádicos"
Marco Rubio y María Elvira Salazar denuncian que castristas abusaron de menor en cárcel
 

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Los políticos cubanoamericanos Marco Rubio y María Elvira Salazar, denunciaron el caso de la adolescente cubana Gabriela Zequeira Hernández, quien fue arrestada durante las protestas del 11 de julio y la obligaron a desnudarse en una prisión castrista, al tiempo que la amenazaron con violarla.

“Los canallas de la dictadura Castrista están abusando de niñas que han tomado las calles exigiendo libertad. Esto no tiene perdón”, expresó en Twitter la congresista Salazar.

Por su parte, el senador Rubio dijo en esa red social que en “el régimen en Cuba son un montón de sádicos. Esto es lo que le hicieron a una chica de 17 años”.

Ambos compartieron fragmentos de una entrevista en video, en la que Gabriela Zequeira ofreció su testimonio al medio independiente CubaNet, sobre lo vivido en los 12 días que estuvo detenida.

Zequeira Hernández, una estudiante de Contabilidad de 17 años, fue condenada a ocho meses de prisión tras las manifestaciones del 11 de julio, aunque después de hacerse viral su caso la enviaron a reclusión domiciliaria.

Según declaró a CubaNet, cuando se encontraba a unas cinco cuadras de una de las protestas en La Habana (en el municipio San Miguel del Padrón), policías especializados, entre ellos los “boinas negras”, la agarraron violentamente para ingresarla a una patrulla policial.

“Me lastimaron, me trataron como si yo fuese cualquier cosa y no una menor de edad, pregunté incluso por qué estaba ahí (…) y una oficial me dijo: para que viera que no me podía manifestar contra la Revolución, que yo era una contrarrevolucionaria”, denunció.

 

Horrores en la cárcel

Fue trasladada a la unidad policial de su municipio San Miguel del Padrón, donde se encontró a otras mujeres, alguna de ellas madres. El lunes 12 de julio la levantaron a las 5 am y le dijeron que se iba para su casa, en cambio, fue llevada a la temida cárcel de 100 y Aldabó.

Allí le ordenaron quitarse la ropa para registrarla. “Les decía que yo era menor de edad y no me hacían caso. Me tuve que quitar el short y el blúmer; me dijeron que tosiera e hiciera cuclillas, me apretara el bajo vientre y que me metiera el dedo para ver si tenía algo en mis genitales”.

Luego, un oficial de la Seguridad del Estado conocido como “Abel”, la amenazó con que buscaría a dos prisioneros para que le hicieran una doble violación.

El 22 de julio tuvo lugar un juicio sumario contra Gabriela Zequeira en el Tribunal Municipal de Diez de Octubre, donde la condenaron a ocho meses de privación de libertad. Solo tuvo un minuto para hablar y le dijo a su madre que fuera fuerte y apelara.

La estudiante de Contabilidad no tenía antecedentes delictivos. Su familia consiguió una carta firmada por profesores de su escuela, quienes dieron fe de que ella es “buena alumna”. Nada de esto importó en la sala judicial.

“Le dije que no llorara, que yo soy fuerte”, relató Zequeira Hernández. Acto seguido trasladaron a la joven para la Prisión de Mujeres de Occidente, conocida como “El Guatao”.

Dos días después, el 24 de julio, fue puesta en “inmediata libertad”, según dicta un acta del Órgano Especializado de Investigación Criminal Delito Común, pero con medida cautelar de reclusión domiciliaria.

Por su parte, la madre Yoanis Hernández Cuadra explicó que las autoridades nunca la llamaron para avisarle que su hija estaba libre.

“Tuvimos que buscar un carro para que nos llevara a las 12 y pico de la noche hasta El Guatao. Es un lugar que estaba lejos y oscuro; y ella estaba sola en la carretera”, añadió.