Adolescente cubana en prisión: "Me tuve que quitar el short y el blúmer"

"Les decía que yo era menor de edad y no me hacían caso", cuenta Gabriela Zequeira, una adolescente de 17 años condenada a ocho meses de prisión tras las protestas del 11J
"Les decía que yo era menor de edad y no me hacían caso", cuenta Gabriela Zequeira, una adolescente de 17 años condenada a ocho meses de prisión tras las protestas del 11J
 

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La adolescente cubana, Gabriela Zequeira Hernández, de 17 años, condenada ocho meses de prisión tras las manifestaciones del 11 de julio, ahora se encuentra en reclusión domiciliaria y cuenta los abusos sufridos durante 12 días de detención.

Según declaró a Cubanet, cuando se encontraba a unas cinco cuadras de la manifestación, oficiales especializados, entre ellos los 'boinas negras', la agarraron violentamente para ingresarla a una patrulla policial.

"Me lastimaron, me trataron como si yo fuese cualquier cosa y no una menor de edad, pregunté incluso por qué estaba ahí, que solo tenía 17 años, y una oficial me dijo que era para que viera que no me podía manifestar contra la Revolución, que yo era una contrarrevolucionaria", contó a ese medio.

Fue trasladada a la unidad policial de su municipio San Miguel del Padrón, donde se encontró a otras mujeres, alguna de ellas madres. El lunes 12 de julio la levantaron a las 5 a.m y le dijeron que se iba para su casa, en cambio, fue llevada a la estación policial de 100 y Aldabó.

Allí le ordenaron quitarse la ropa para registrarla. "Les decía que yo era menor de edad y no me hacían caso. Me tuve que quitar el short y el blúmer; me dijeron que tosiera e hiciera cuclillas, me apretara el bajo vientre y que me metiera el dedo para ver si tenía algo en mis genitales"

Posteriormente, un agente de la Seguridad del Estado, conocido como "Abel", la amenazó con que buscaría a dos prisioneros para que le hicieran una doble violación.

El 22 de julio tuvo lugar un juicio sumario en su contra en el Tribunal Municipal de Diez de Octubre, donde la condenaron a ocho meses de privación de libertad. Solo tuvo un minuto para hablar y le dijo a su madre que fuera fuerte y apelara.

La estudiante de Contabilidad no tenía antecedentes delictivos. Su familia consiguió una carta firmada por profesores de su escuela, quienes dieron fe de que ella es “buena alumna”. Nada de esto importó en la sala judicial.

"Le dije que no llorara, que yo soy fuerte", relató Zequeira Hernández. Acto seguido trasladaron a la joven para la Prisión de Mujeres de Occidente, conocida como “El Guatao”.

Dos días después, el 24 de julio, fue puesta en “inmediata libertad”, según dicta un acta del Órgano Especializado de Investigación Criminal Delito Común, pero con medida cautelar de reclusión domiciliaria.

Por su parte, la madre Yoanis Hernández Cuadra explicó que las autoridades nunca la llamaron para avisarle que su hija estaba libre.

"Tuvimos que buscar un carro para que nos llevara a las 12 y pico de la noche hasta El Guatao. Es un lugar que estaba lejos y oscuro; y ella estaba sola en la carretera", añadió.

Según una lista elaborada por la ONG Cubalex, 705 personas han estado detenidas o desaparecidas desde ese domingo de protesta, incluidos 11 menores de edad.