Periodista independiente cuenta detalles de su interrogatorio por la Seguridad del Estado

La reportera independiente Luz (Luzbely) Escobar denunció este jueves los detalles de su última cita con agentes de la Seguridad del Estado, que le exigieron pedir permiso policial para hacer su trabajo y la amenazaron con tomar medidas contras ellas y su familia.

Escobar, que trabaja para el diario 14 y medio, aseguró que durante el interrogatorio uno de los oficiales, que se identificó como Jorge, le mostró el "arsenal" de que disponen "contra nosotros, los periodistas independientes que trabajamos en el terreno".

"Habló en primer lugar del decreto ley 370, luego de una regulación "relacionada con el comportamiento en la vía pública", y por último, de la usurpación de la capacidad legal", escribe  Escobar en un recuento de lo sucedido.

El oficial de la policía política cuestionó la presencia de la reportera en la marcha de la comunidad LGBTI del pasado 11 de mayo, y el atrevimiento de "violar un cordón de seguridad" durante la visita de los reyes de España.

"También me explicó --dijo Escobar-- que no es correcto tomar audios o imágenes de los cercos que me ponen para impedirme salir de mi casa cuando hay "una fecha importante" para que no pueda "incidir" y se puedan dar en paz las actividades y celebraciones que organizan "para el disfrute del pueblo".

"El objetivo real de la conversación fue ese: lleguemos a un acuerdo y así tus hijas y tu padre estarán a salvo. Me aseguran que no tengo que renunciar a mis principios, como si mi libertad fuera negociable", aseguró la periodista, que se negó a que la policía dictara la agenda editorial de su diario o pusiera pautas ideológicas a su trabajo.

A la informadora le ha sido denegada la salida de Cuba en varias ocasiones durante el último año.

Las autoridades migratorias le han comunicado que se encuentra "regulada" por orden del Ministerio del Interior, que la considera "persona de interés público".

Sin embargo, la Fiscalía de Cuba le ha comunicado por escrito que no pesa ninguna acusación sobre ella ni hay ninguna investigación abierta en la que aparezca su nombre.

Agentes de la Seguridad del Estado la han amenazado en tres ocasiones -en dos de ellas delante de sus hijas menores- con detenerla si salía de su casa, aduciendo haber recibido órdenes para ello.

En los últimos meses, otros periodistas independientes que trabajan en plataformas digitales también han denunciado coacciones, amenazas, "regulaciones" para viajar o que se les impidió salir de su casa en alguna ocasión para que no ejercieran su trabajo.

La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) y otras organizaciones periodísticas y de DDHH han denunciado en múltiples ocasiones la intensificación de las detenciones, interrogatorios y las agresiones de diversas formas, incluyendo en el ámbito digital, así como la prohibición de salir de su lugar de residencia y del país de la que son víctimas los periodistas independientes cubanos.