OCDH alerta sobre la política equívoca de la Unión Europea hacia Cuba

El Observatorio Cubano de Derechos Humanos (OCDH) alerta sobre la política equívoca de la Unión Europea hacia Cuba
El Observatorio Cubano de Derechos Humanos (OCDH) alerta sobre la política equívoca de la Unión Europea hacia Cuba
 

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El Observatorio Cubano de Derechos Humanos (OCDH) dijo este martes que “el problema de la política europea hacia Cuba va más allá de las posiciones del embajador”, en La Habana, al tiempo que denunció el agravamiento de la situación de los derechos fundamentales en la isla.

El informe de la organización hace referencia a las recientes declaraciones realizadas por Alberto Navarro, embajador de la Unión Europea en La Habana, de que “Cuba no es una dictadura”.

“El cinismo político no puede ser la conducta que defina la acción exterior de la Unión Europea”, puntualizó la OCDH.

Según la organización, con sede en Madrid, España, la "desafortunada posición" que la UE mantiene respecto a la situación cubana tiene una historia de larga data y ha tenido momentos cumbre, como cuando la dictadura cubana fuera catalogado por Federica Mogherini, entonces Alta Representante de la UE para Asuntos Exteriores, como “democracia de un solo partido”.

La OCDH define la situación actual de la isla como “momentos marcados por la decadencia irreversible de un sistema que ha fracasado en lo político, lo económico y lo socia. Un sistema cuya implosión va aparejada de un desmoronamiento en todos los ámbitos sociales y de una escalada represiva”.

Dado lo cual, según la organización defensora de los los derechos humanos, la Unión Europea debe regirse, respecto a Cuba, “por los mismos parámetros de actuación empleados entre los Estados miembros y con terceros países en el campo de las exigencias democráticas y de respecto a los derechos humanos”.

Refiriéndose a la totalidad de los documentos sobre la “conducta” que se emiten desde la UE, el informe apunta que “mencionan como eje vertebrador el respeto a los derechos humanos, las libertades y la democracia, valores ampliamente enarbolados en declaraciones y documentos europeos y que definen lo que debería ser el cauce de la política exterior y, por consiguiente, la conducta de sus representantes encargados de materializarla”.

“Podemos afirmar, sin temor a equivocarnos, que el Instrumento Europeo para la Democracia y los Derechos Humanos no patrocinó ni un solo proyecto en Cuba para la promoción de derechos fundamentales como la libertad de expresión, reunión y asociación, la no discriminación, derechos de las minorías y reunión, ni para avanzar hacia una sociedad pluralista y democrática”, concluye el informe.

*Tomado de Radio y Televisión Martí.