Nicolás Maduro “era un vago y un irresponsable” cuando trabajaba como conductor de autobús

El último jefe que tuvo Nicolás Maduro advirtió que no era un buen trabajador, por el contrario, lo calificó como un “vago e irresponsable”.
Maduro de conductor era vago e irresponsable
 

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David Vallenilla, el último jefe que tuvo el actual dictador de Venezuela, Nicolás Maduro, aseguró que el mandatario era un “vago y un irresponsable'' cuando trabajaba como conductor de autobús del Metro de Caracas.

“Dejó de ir a trabajar y un día llegó a mis oídos que el joven se había involucrado con el sindicato de Plaza Venezuela. Él era un simple delegado, pero hacía creer que representaba y debía asistir a los actos”, dijo Vallenilla al medio español ABC’.

Vallenilla ingresó a la compañía ‘Metrobús’ en 1988. Fue capacitado por personal proveniente de Francia y de España, y a los 11 meses de haber iniciado su labor fue premiado con una mención por su impecable trabajo por lo que fue ascendido a supervisor, y fue allí cuando conoció a Maduro, aseguró el medio español.

Actualmente Vallenilla vive exiliado en Madrid (España) desde hace dos años, y manifestó a ‘ABC’ que no entiende cómo Maduro llegó algún día a convertirse en el presidente de Venezuela.
 

El supervisor de Maduro dijo que él “no tenía ninguna cualidad para ejercer ese cargo” y advirtió que no era un buen trabajador, por el contrario, lo calificó como un “vago e irresponsable”.

Quien fuera el jefe de Maduro años atrás, hoy en día acusa al régimen de Maduro de la muerte de su hijo en 2017, David José Vallenilla, quien, según informó en su momento ‘El Confidencial’, fue asesinado en medio de una marcha que se llevó a cabo frente a una base militar en Caracas.

Vallenilla también denunció que por aquel entonces trabajaba como abogado en un despacho y que este fue asaltado para robar los computadores y la documentación.

Con la idea de considerarse un perseguido por el régimen chavista buscó asilo político, pero manifestó que no ha recibido apoyo por parte del gobierno español y que por ahora solo cuenta con una residencia humanitaria que le asignaron. “Yo creo que ni lo leyeron y me negaron el asilo”, concluyó Vallenilla.