Esteban Rodríguez denuncia que obligan a presos comunes a hacer actos de repudio a opositores

El periodista desterrado contó detalles de los mítines de odio que el régimen de Cuba organiza en las cárceles, para amenazar a los opositores recluidos
Esteban Rodríguez, expreso político
 

Reproduce este artículo

El exprisionero político y reportero independiente Esteban Rodríguez, contó detalles de los mítines de odio o actos de repudio que el régimen de Cuba organiza en las cárceles, para amenazar a los opositores recluidos.

“Hacen actos de repudio. Así le pasó a un preso político que le dicen 'Comando'. Lo trancaron en una celda solo y un grupo de presos para arriba de él con la bandera cubana, como si aquello fuera el más vil de los actos, gritándole consignas en favor de la Revolución”, contó en una entrevista con el canal América TeVé.

Rodríguez, miembro del Movimiento San Isidro (MSI), llevaba 8 meses prisionero sin juicio tras ser detenido en una manifestación pacífica en La Habana, el 30 de abril de 2021. Fue traslado de la cárcel de máximo rigor Combinado del Este al aeropuerto de La Habana, con la condición de que él junto con su colega y amigo Héctor Luis Valdés, abandonaran el país.

Los periodistas y colaboradores de ADN Cuba, quedaron en un limbo cuando hicieron escala en El Salvador, pues el régimen de Daniel Ortega les negó la posibilidad de viajar a Nicaragua, su siguiente destino y donde todos los ciudadanos cubanos están exentos de visado.

El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, dio instrucciones a la Dirección General de Migración y Extranjería de apoyar a los cubanos, quienes fueron alojados en el hotel Sheraton de la capital San Salvador.

Desde la habitación del hotel, Rodríguez contó a la audiencia del programa A Fondo, conducido por el periodista Juan Manuel Cao, que el día de las manifestaciones del 11 de julio y de la frustrada Marcha Cívica por el Cambio (15 de noviembre), hubo actos de repudio contra los presos políticos.

“Cuando el dictador [Díaz-Canel] en el televisor ordenó a los cubanos ir a las calles a 'defender las conquistas de la revolución', un preso se paró en el comedor y dijo que tenían que defender la Revolución allí adentro. 'Vamos a caerle a golpes a los opositores', dijo y un grupo empezó a gritar consignas contra los presos políticos y a hacer diferentes acciones”.

“Ese día sufrí un acto de repudio fuertísimo por parte de los presos”, recuerda Esteban, quien está convencido que no son acciones espontáneas, si no hechas por algunos reos a cambio de favores.

El reportero independiente explicó que “en el Combinado del Este, todos los días a las 6 de la tarde, cuando hacen recuento, todos los presos dicen lemas y consignas en favor de la Revolución”, una estrategia de presión “para agredir y contener a los presos políticos, que son muchos ya los que están en el Combinado a raíz del 11J”.

Los carceleros los obligan a gritar “consignas como ¡aplastemos al yanqui!, ¡Yo soy Fidel!, y otras cosas que tú dices: ¿qué cosa es esto, de verdad son personas que están cumpliendo sanciones, a veces incluso injustas, de 10, 20 y 30 años?”

Este acto de repudio masivo ocurre todos los días de la semana, excepto los domingos, y obligan a participar a la mayoría de los reos de los tres edificios del penal.

“A la compañía que diga el lema más alto o mejor, los premian con derecho a más llamadas telefónicas” y prebendas similares, explicó Esteban Rodríguez.

Advierte que el Combinado del Este “es un lugar ahora mismo, donde los presos políticos no están seguros, de ninguna forma”.

“Te maltratan, te humillan, si tienen que darte un buen puñetazo por las costillas lo hacen. Luego te dejan sin visitas para que tu familia no vea los golpes”, denunció.

Mostró las marcas que le dejaron en los talones y tobillos las cadenas conocidas como “shakiras”, que “van en las manos, en la cintura y en los pies y estás obligado a caminar de esta forma para los juicios o cualquier lugar al que quieran conducirte”.

En Guanajay, otra cárcel donde estuvo, le dejaron un día entero unas shakiras puestas, “simplemente porque yo no quería comer y estaba expresando mi inconformidad con mi proceso. Me dejaron 24 horas en una celda, esposado de manos y pies”.

“Rezo porque ese régimen se caiga ya, porque tengo en Cuba a mis hijas, mi familia, y no me gustaría no poderla ver en un tiempo. Hay que seguir luchando para alcanzar la libertad”, concluyó Esteban Rodríguez.