Maykel Osorbo se enfrenta cara a cara con esbirro del régimen

Sin miedo y conocedor de sus derechos, el rapero respondió cada una de las interrogantes inquisitorias del represor
 

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El rapero y activista Maykel Osorbo demostró una vez más no temer a los represores del régimen y este viernes encaró a uno de ellos que le pidió explicaciones por su sentir y sus expresiones en torno a los pretendidos dirigentes “revolucionarios”.

Osorbo estaba realizando una directa en la que manifestaba su disgusto con la exclusión del arte y la prensa independientes de las actividades permitidas para el sector privado en la isla y, luego de arremeter contra el presidente, el ministro de Cultura y el extinto líder histórico del régimen, fue increpado por un efectivo de las tropas especiales del Ministerio del Interior, de los popularmente referidos como “boinas negras”.

“¿Usted es contra?”, increpó el oficial al rapero tras pedirle su identificación, a lo que éste respondió que no era contra, sino sólo un cubano como él.

“No tengo documento, la Seguridad del Estado no me da documento… Yo no soy contra, soy cubano igual que usted”, dijo el activista, uno de los rostros más visibles del Movimiento San Isidro.

Con la misma determinación, al ser cuestionado por el represor -afortunadamente más amable y en apariencia con mejores modales que otros-sobre su forma de expresarse, Osorbo afirmó que simplemente reclamaba sus derechos legales y constitucionales. 

“No soy contrarrevolucionario”, “Fidel Castro es líder de su revolución, no de la mía”, “mi revolución es que no haya maltrato, que esto que usted me hace no pase más”, se le escucha decir en indistintos momentos al artista ante las diferentes preguntas del boina negra, que incluso llegó a cuestionarlo sobre por qué no se iba del país si no estaba de acuerdo con el gobierno y desaprobaba la figura del extinto dictador.

A esto último, Osorbo, uno de los acuartelados de San Isidro el pasado noviembre, fue tajante y dijo que no se iba porque le gustaba su país y luchaba por mejorarlo.

El cara a cara terminó con el rapero regresando a su casa, por órdenes del represor, y retomando el hilo original de su directa. “El oficial me mandó para mi casa, no hay problema”, dijo, al tiempo que agregó sobre las medidas del régimen en torno al cuentapropismo que son una falta de respeto. “El arte independiente no se censura porque el arte es libre”, sentenció.