Manifestante del 11J sufre pérdida de la visión

Borges Wilson, de 57 años de edad, fue condenado en marzo a 20 años de cárcel, acusado de sedición
Borges Wilson, de 57 años de edad, fue condenado en marzo a 20 años de cárcel, acusado de sedición
 

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El preso político cubano del 11J Alexis Borges Wilson denunció que desde hace varios meses sufre de una pérdida de la visión, para la cual no ha recibido atención médica en la prisión Combinado del Este.

Así lo confirmó en sus redes oficiales la organización Cubalex.

Borges Wilson, de 57 años de edad, fue condenado en marzo a 20 años de cárcel, acusado de sedición, por participar en las manifestaciones antigubernamentales del 11 de julio de 2021.

Al conocer su sentencia, el cubano se declaró en huelga de hambre para reclamar la anulación o reducción de su pena, reportó entonces Radio Televisión Martí.

"La policía nos llamó, a la familia, para que fuéramos a verlo y lo convenciéramos de dejar [la huelga]. Fueron dos hermanas de él a hablarle, pero no lograron nada. Él no quiere quitarse de eso porque dice que no acepta esos 20 años", declaró a ese medio su sobrina, Dayana Borges Pérez.

Borges Wilson forma parte del grupo de 128 manifestantes de los barrios habaneros La Güinera y Toyo, en La Habana, juzgados y condenados por el delito de sedición.

De acuerdo a las Conclusiones Provisionales del órgano acusador, Borges Wilson y el resto del grupo se enfrentaron con piedras y palos a la policía que había conformado un cordón de seguridad para impedir el avance de los manifestantes.

Varios presos políticos han sufrido graves consecuencias para su salud en la estancia en las cárceles cubanas. Otro caso es el del artivista Luis Manuel Otero Alcántara, también detenido desde el 11 de julio pasado, quien perdió la visión de un ojo, según reportes de Amnistía Internacional.

"La salud de Luis Manuel Otero Alcántara, preso de conciencia en Cuba, se ha deteriorado significativamente. Nos comunican que ha perdido la vista de un ojo y que no ha recibido atención médica", explicó en abril la directora para las Américas de Amnistía Internacional, Erika Guevara-Rosas.