Informe de HRW expone “brutal represión” y juicios falsos en Cuba

Régimen llevó a cabo "de forma sistemática, detenciones arbitrarias, maltratos contra detenidos y procesos penales abusivos en respuesta a las protestas pacíficas" del 11 de julio
 

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La organización de derechos humanos Human Rights Watch (HRW) expuso este 19 de octubre la “brutal estrategia de represión” del régimen de Cuba contra los manifestantes del 11 y 12 de julio (11J), mediante un informe elaborado tras investigar a 130 víctimas de detenciones arbitrarias, maltratos y juicios falsos.

“El gobierno cubano ha llevado a cabo, de forma sistemática, detenciones arbitrarias, maltratos contra detenidos y procesos penales abusivos en respuesta a las protestas abrumadoramente pacíficas de julio de 2021”, concluyó HRW.

“Hace 100 días, el 11 de julio, miles de cubanos participaron en una protesta histórica. ¿Cuál fue la respuesta del régimen? Abusos sistemáticos: detenciones arbitrarias, maltratos horribles contra detenidos y juicios abusivos”, dijo en Twitter José Miguel Vivanco, director de HRW para las Américas.

La ONG encontró “patrones consistentes y reiterados de abusos por parte de múltiples fuerzas de seguridad en distintos lugares de Cuba”, que responden a “un plan deliberado de las autoridades cubanas para suprimir y reprimir la protesta”.

Muchos de los “cientos” de arrestados entre manifestantes y transeúntes “fueron sometidos rutinariamente a abusos brutales durante su detención, incluyendo casos de violencia de género, y decenas fueron procesados mediante juicios que violaron las garantías más básicas del debido proceso”, denunció la organización de derechos humanos.

Según Juan Pappier, investigador para las Américas de HRW, la estrategia gubernamental está “destinada a infundir miedo entre la población y reprimir el disenso”.

“Manifestantes pacíficos y otros críticos han sido sistemáticamente detenidos, incomunicados, sometidos a abusos en condiciones carcelarias nefastas, y juzgados en procesos que son una verdadera farsa. Los patrones en estos abusos demuestran que claramente no se tratan del resultado de conductas abusivas de unos pocos oficiales”, añadió Pappier en la presentación del informe.

La investigación de tres meses realizada por HRW documentó en detalle violaciones de derechos humanos cometidas contra 130 víctimas en 13 de las 15 provincias cubanas y el municipio especial de la Isla de la Juventud.

El aparato represivo descrito por la ONG incluye a miembros de la policía política (Seguridad del Estado), el ejército, la Policía Nacional Revolucionaria y la Brigada Especial del Ministerio del Interior (Minint), conocida como “boinas negras”. También las “brigadas de respuesta rápida”, grupos de civiles organizados como paramilitares para golpear a los manifestantes.

“Jueces y fiscales, que en Cuba no tienen ninguna independencia respecto del gobierno, facilitaron procesos penales abusivos y participaron en ellos”, concluyó HRW.

El informe señala al presidente Miguel Díaz-Canel como responsable de ordenar a sus partidarios y fuerzas de seguridad a responder con violencia a las protestas. Además, expone que “el gobierno cubano ha recurrido en reiteradas ocasiones a las restricciones de internet para limitar la posibilidad de los críticos de movilizarse”.

Human Rights Watch determinó que los agentes detuvieron reiteradamente a manifestantes pacíficos y transeúntes e impidieron que muchas personas protestaran, arrestando a opositores y críticos cuando se dirigían a las manifestaciones.

La ONG indica que “las manifestaciones de julio fueron abrumadoramente pacíficas. Muchos manifestantes gritaron '¡libertad! ' o 'Patria y vida'”. De los 130 casos documentados por HRW, solo “un puñado de detenidos” fueron acusados de participar en actos violentos, casi todos de arrojar piedras durante las protestas.

La mayoría negó que “hayan incurrido en actos de violencia, y en todos ellos los procesos penales se vieron marcados por graves violaciones al debido proceso y las condenas solicitadas o impuestas por las autoridades cubanas contra los detenidos parecen infundadas y excesivas”, denunció la ONG.

Según el informe, en la mayoría de los casos los detenidos estuvieron incomunicados varios días o incluso semanas, fueron arrestados con violencia y algunas víctimas fueron obligadas a hacer sentadillas desnudas, privadas del sueño, golpeadas brutalmente o encerradas en celdas sin luz natural donde señalaron que perdieron noción del tiempo. A otras se las amenazó con represalias contra ellas o sus familiares por protestar.

Las autoridades cubanas “violaron sistemáticamente el derecho de los detenidos a un juicio justo”, concluyó HRW.