Seguridad del Estado castiga de forma severa a activistas cubanas detenidas tras el 11J

El régimen cubano aisló, del resto de las reclusas de la prisión de mujeres de El Guatao, a tres activistas prisioneras luego del 11J
presas políticas cubanas
 

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El régimen cubano aisló, del resto de las reclusas de la prisión de mujeres de El Guatao, a las activistas María Cristina Garrido, Lizandra Góngora y a la manifestante Gloria María Pérez Valle como parte de los métodos de castigo con estas mujeres detenidas tras las protestas del 11 de julio.

Una información de Radio Televisión Martí confirma que las tres están confinadas en celdas regulares en ese centro penitenciario habanero.

El disidente Michael Valladares, esposo de Garrido, contó además que su cuñada la también prisionera Angélica Garrido se encuentra en el hospital de la prisión enferma con dengue.

Valladares denunció que las reclusas solo pueden efectuar llamadas a sus familiares cada 15 días y que les han privado de escribir y enviar correspondencia.

Las peticiones fiscales contra las hermanas Garrido son severas; pues por los delitos de atentado, desacato, desobediencia, desorden público piden 15 años para María Cristina y 10 para Angélica. Además, se les acusa de organizar las protestas en Quivicán, en la provincia de Mayabeque.

Góngora podría ser sometida a 10 años de privación de libertad según análisis de la organización sin fines de lucro Cubalex.

Activista pide ayuda desde la cárcel

 En la última semana de noviembre, Góngora pidió ayuda desde la prisión pues las autoridades carcelarias no cedían ante sus peticiones de incorporarse a su destacamento de reclusas.

“Por favor ayúdame, me siento mal y me están negando el estar en mi régimen que es Pendiene Colectivo #1. He hablado con todos los jefes y me lo niegan sin motivo alguno después de comprometerse a lo contrario. Ayúdenme”, dice un fragmento de una misiva de la presa política que compartió la también opositora Diasniurka Salcedo Verdecia en Facebook.

La carta, fechada el 17 de noviembre, explica que tras varias peticiones de Góngora Espinosa esta fue trasladada al Destacamento 8 (celda) porque precisaba estar sola. Luego la reclusa pidió regresar a su colectivo y las autoridades carcelarias se lo han negado como si estuviese de castigo en la celda.

“Viendo las condiciones, que no son favorables para mi salud mental ni física llevo varios días pidiendo que saquen y se me es negado el incorporarme a mi colectivo 1” escribió.

También mencionó los nombres de las personas que dentro de la prisión no han cumplido con su palabra de devolverla a su régimen: “Yasnay, Wendy, Ofelia y Ernesto”.

“Por favor, necesito ayuda de alguien que pueda interceder por mi persona. (…) no tengo derecho a llamadas con mis hijos, un castigo que no merezco, por solo edir estar aislada por algunos días”, concluyó.

El 7 de noviembre trascendió que Góngora Espinosa sería enviada a celda de castigo por escribir una carta que difundieron los medios independientes y donde asegura que con la dictadura no se dialoga.

La activista, residente en Güira de Melena, fue herida en una pierna cuando se manifestaba frente a la tienda MLC el 11 de julio. De allí huyó para evitar ser detenida. Estuvo escondida varios días, “sola” y “a la deriva”. Finalmente fue apresada y confinada en la prisión para mujeres del Guatao.