"Hospitales colapsados": cubana denuncia lo que vivió su padre en La Habana

La cubana Daniela Rojo denuncia lo que vivió su padre en el hospital Miguel Enríquez de La Habana, en medio de la pandemia de COVID-19
La cubana Daniela Rojo denuncia lo que vivió su padre en el hospital Miguel Enríquez de La Habana, en medio de la pandemia de COVID-19
 

Reproduce este artículo

La cubana Daniela Rojo denunció este fin de semana lo que ha pasado su padre en el hospital Miguel Enríquez de La Habana, en medio de la pandemia de COVID-19.

Según contó en redes sociales, su papá sufrió un accidente cerebrovascular el 10 de abril y fue llevado de urgencia a un policlínico cercano, hasta remitirlo al mencionado hospital, con sospecha de infarto cerebral.

"Cual fue mi sorpresa y mi indignación al ver a mi padre, sin camisa y sin zapatos, tirado en una camilla, que más parecía una mesa de operación por lo dura; sin ni siquiera una sábana encima, sin más atención que una sonda puesta, que por cierto, estaba desconectada y derramando orine en el suelo; y con muchos exámenes pendientes", explicó Rojo.

La cubana se quejó de estos malos tratos inmediatamente y dice que atendieron sus exigencias con prontitud.

"Por supuesto que no dejé de lanzar ciertos improperios nada decentes contra ciertos políticos que afirman que Cuba es una potencia médica", añadió.

Su familiar se recuperó y fue dado de alta ya.

"Mi padre (en contraposición conmigo) es uno de los comunistas más acérrimos que conozco y estoy segura que uno de los defensores más fieles de la revolución. Me recuerda mucho a Boxer, el caballo al que los cerdos mandan al matadero en Rebelión en la granja porque al parecer, ni los más fieles revolucionarios se salvan de la barbarie del castrismo. Los hospitales están colapsados, me dice el enfermero, solo atienden pacientes regulares el Miguel Enríquez y el Calixto García, el resto son para casos positivos de COVID-19", concluyó la cubana.

Sin camas para enfermos de COVID-19 en La Habana

No es la primera vez que se difunden denuncias de este tipo, sobre todo en la capital de la Isla y también sobre pacientes de COVID-19.

A inicios de abril de este año, el cubano Daniel Pérez Ferrer denunció que en el municipio habanero 10 de Octubre no hay camas para sus familiares positivos a la COVID-19.

Desde el pasado 31 de marzo, el nieto pequeño, Misael González Pérez fue con su mamá, Keyla Pérez Pérez, al policlínico local, donde resultaron positivos a esta enfermedad. Tres días después, continuaban en su vivienda sin que las autoridades los ingresaran.

"No hay transporte, no hay camas en los hospitales", agregó el señor a ADN Cuba.

También el pasado 9 de abril, la manager de Producciones Almendares, Patricia Santa Coloma, denunció que el padre de un amigo, con 74 años, se encontraba solo en el Policlínico "Aballi" de La Habana Vieja, desde las 11 a.m y no había camas disponibles para tratarlo.

El anciano José Ramón González Agarrucho estaba esperando por una cama de algún hospital para recibir su tratamiento por el nuevo coronavirus.