Tania Bruguera, una artista disidente nacida en el líquido amniótico de la Revolución

Tania Bruguera es una artista cubana que figura entre las más renombradas y controversial del ámbito pictórico cubano dada su abierta oposición al gobierno, lo que trae por consiguiente que sea además la más vigilada por la policía de su país.

Esta artista-activista o “artivista”, según se define, ha mostrado la calidad de su hacer en las catedrales de la cultura contemporánea entre las que se encuentra el MoMA de Nueva York hasta la Tate Modern de Londres.

Sin embargo Bruguera se considerada como una enemiga en mayúsculas al régimen imperante en su Cuba natal. Según comenta en una entrevista ofrecida al diario El País se asienta fielmente a los límites para la creación trazados en el ´61 por Fidel Castro con su frase: “Dentro de la revolución todo, contra la revolución nada”. Ahí, en esa nada, ha encontrado ella su territorio artístico“

Bruguera utiliza como medio de expresión principalmente el performance, donde destaca con una línea narrativa que posee un discurso netamente político. Desde los años noventa, vive entre Cuba y sus proyectos fuera del país, a pesar de que, según afirma, es retenida con regularidad en el aeropuerto cada vez que entra o sale haciéndole prácticamente la vida imposible. Sin embargo a pesar de esto nunca ha optado por exiliarse.

Durante la entrevista comenta que los tatuajes tan controversiales como ella misma, que lleva en su piel les recuerda que cada vez que va Cuba tiene que quitarse el miedo y adentrarse hasta las últimas consecuencias “El arte político en Cuba es una ruleta rusa, un juego a todo o nada en el que uno apuesta a perderlo todo” afirma la artista agregando que “Hoy muchos artistas están haciendo arte político con el sentido de urgencia y compromiso que yo reclamaba entonces. En aquel momento yo estaba muy angustiada porque no se entendía la importancia de este enfoque, éramos solo unos pocos, y además estaba explorando los límites de la performance”

Bruguera confiesa no agradarle las entrevistas pues dice haber vivido malas experiencias con la prensa ya que constantemente se enfrenta a un Gobierno que analiza minuciosamente lo que se publica sobre su persona e intenta manipularlo a su favor “Las fake news las inventaron los gobiernos totalitarios”, deja saber, toda vez que confiesa sentirse siempre vigilada, tanto dentro como fuera de Cuba.

“No estoy paranoica, pero sé que soy un objetivo del Gobierno cubano. Puedo estar completamente normal y de pronto alguna señal activa mi red de alerta. Por ejemplo que un amigo se aleje de pronto y después descubras que lo ha visitado alguien del Gobierno. O que te quiten de una exposición sin razón. O situaciones extrañas. Hace poco, en Nueva York, estaba con unas amistades en un restaurante al aire libre y había una señora sola sentada al lado tomándose un agua, sin comer, que me miraba mucho. Un rato más tarde me fui a ver con otros amigos en un lugar distinto y allí llegó la misma señora. Otra vez, por Manhattan, me seguía por la calle una persona, entré a una tienda de animales y al salir estaba esperándome fuera“

Tania asevera que su paranoia la combate con el pleno conocimiento y la conciencia limpia de que no está haciendo nada malo, al tiempo que confiesa ser coherente consigo misma

La artista es hija de Miguel Brugueras fundador del Partido Comunista y alto representante diplomático en países como Beirut, París y Panamá, fallecido en 2006, por esto ella pasó su infancia en estos países hasta que sus padres se divorciaron “por problemas políticos”.

Comenta no haber podido participar en la Bienal de La Habana pues coincidió en el mismo contexto con el nuevo decreto 349, una ley que legaliza la censura al tiempo que les quita a los artistas el derecho a organizar sus propias exposiciones o conciertos independientes. “Esta nueva ley crea un cuerpo de inspectores de la cultura que va poniendo multas y quitando bienes a los artistas que osen rebelarse. Se les está yendo el poder de las manos y quieren controlar a los artistas. Tienen miedo porque en Cuba están sucediendo cosas nuevas.“ 

Tania Bruguera se considera como una artista que disiente,  y se suma a las principales figuras disidentes cubanas en política Rosa Payá, y Yoani Sánchez, mujeres todas que visibilizan el trabajo arduo en Cuba. “Se ha dado cuenta de que ha sido siempre la que ha llevado este país a cuestas y ahora está adoptando un rol que nadie le ha dado. Lo mismo pasa con los gais o con los afrodescendientes. A Cuba la están cambiando aquellos que no tuvieron su debido lugar durante 60 años de revolución“

La artista confiesa no verse en ningún puesto político a corto o largo plazo “Siempre seré una artista y mi lugar será protestar por lo que crea injusto“