Silvio reconoce que censura comentarios “contrarrevolucionarios” en su blog
El trovador cubano Silvio Rodríguez reconoció en su blog “Segunda cita” que él no publicaba comentarios contrarrevolucionarios que calificó además de “viscerales”
Silvio

El cantautor cubano Silvio Rodríguez reconoció en su blog “Segunda Cita” que censura comentarios en los artículos que publica de usuarios “contrarrevolucionarios”.

Silvio explica en los comentarios de uno de los bodrios sobre “encuentros” con el dictador Fidel Castro que ha publicado en su blog, que “hay quienes me dicen oportunista porque no les publico. De lo que se infiere que no lo sería si les publicara. Así de simple”.

A continuación el trovador escribe tajante que “no publico a contrarrevolucionarios viscerales. Quizá he publicado a alguno que simula no serlo. O incluso a alguno que no sabe que lo es. Son sutilezas que puedo manejar”.

Rodríguez dice que no es que le parezca mal que lo que él llama “contrarrevolucionarios” (tal cual ordena la doctrina del castrismo) se expresen, solo que no quiere que lo hagan en su blog porque “ellos tienen muchos periódicos, canales y recursos para hacerlo”.

“Solo que me niego a usar mi pequeño espacio virtual para amplificarlos. Es mi derecho, como es el derecho de cada cual a pensar como lo desee”, termina diciendo uno de los fundadores de la Nueva Trova de Cuba.

Con ello Silvio reconoce la censura de comentarios contrarios a la propaganda política que constantemente está emitiendo por dicho blog. La censura además, que es un arma fundamental de la dictadura que él defiende “a capa y espada”.

Por supuesto, el cantautor tuvo el apoyo “irrestricto” (otra palabrita que le gusta a los castristas) de varios seguidores en su blog con comentarios como “les sobra espacio para llenarlos de mentiras” o “¿Oportunista? Qué pobre manejo del lenguaje. En caso extremo sería medalaganista. Y eso no es criticable”.

Una vez más, el trovador cubano, demuestra del material que está hecho al echarle mano a la censura como “cosa corriente” y demuestra sin dudas, que ese material no es otro que el de alguna Escuela de “cuadros” del Partido Comunista.