Lester Hamlet quería llegar a Miami: “Quiero crear y fundar aquí”

“Nada me da más placer que vean qué rápido va a crecer Lester Hamlet”, señaló el cineasta cubano en entrevista en Miami
Hamlet
 

Reproduce este artículo

El cineasta cubano Lester Hamlet aseguró en entrevista con el canal Telemundo 51 que quería llegar a Miami para disfrutar de la libertad y crear en esta ciudad del sur de Florida, que es la casa de millones de cubanos en el exilio.

“Con mis 51 años yo no tengo mucho tiempo para lograr esto: esta felicidad de expresarme en libertad. Era una necesidad. Yo no podía esperar todo ese proceso [de reunificación familiar, gracias a la ciudadanía estadounidense de su padre]. Yo quería llegar a Miami, quiero crear aquí, fundar aquí. Siento mucha esperanza”, le dijo Hamlet a la periodista Maylin Legañoa.

El director de cine añadió que “nada me va a dar más placer de que me vean siendo entrevistado por ti, nada me va a dar más placer que sepan que estoy invitado de jurado a un festival que va a ocurrir muy pronto, nada me da más placer que vean qué rápido va a crecer Lester Hamlet”.

El artista contó que cruzó la frontera sur de Estados Unidos como miles de cubanos más. Dijo que para no “rajarse” pensaba en su madre y Eleggua, porque si pensaba en sus mascotas, se derrumbaría.

“Dicen que el tiempo de Dios es perfecto, que las cosas tienen un por qué y creo que era un momento ideal. A mí me retenía en Cuba siempre un proyecto grande, como una película, algo de peso”, precisó.

“Cuando ocurrieron las manifestaciones y hubo ese momento glorioso, a nivel social, de que la gente empezara a reclamar sus derechos, yo también me manifesté. No en las calles porque no es mi estilo, porque soy más ‘penco’, pero ahí están las cosas que yo fui escribiendo, los posts que compartíamos en las redes”, agregó.

Finalmente, Hamlet expresó que Cuba no era un país, sino una “finca con dueños”. Dice que entender eso, fue lo que le abrió los ojos ante el régimen.

“Estos ´dueños de la finca´ tienen hospitales, tienen escuelas, tienen tiendecitas. Tú vives dentro de una finca. Era como un Truman Show al que uno está expuesto, doloroso, vejatorio, humillante y donde el ser humano cada vez importa menos”, concluyó.