Festival de Cine de La Habana llega a su 41 edición
Este año el comité seleccionador escogió 300 entre más de 1.900 obras inscritas, un récord que refleja el poder de convocatoria que todavía tiene el festival.
Festival de Cine en La Habana/EFE

El Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano de La Habana abrió este jueves su edición 41, marcada por un espíritu renovador, mayor rigor en la selección, menos filmes en cartelera y la esperada presencia del actor argentino Ricardo Darín, quien regresa a Cuba después de casi 20 años.

Darín, muy conocido por los habituales del Festival habanero, llega a la isla para presentar su más reciente película, "La Odisea de los giles", que grabó junto a su hijo Chino Darín y fue escogida para abrir oficialmente la muestra.

La obra de Sebastián Borensztein, una comedia enmarcada en el "corralito" bancario argentino de 2001, es la apuesta del país suramericano para los Oscars 2020, está nominada a los próximos Goya y competirá por el premio al Mejor Largometraje de Ficción en el certamen cubano.

Esta es la segunda ocasión en que Darín asiste al Festival de Cine de La Habana, al que ya trajo en 2001 la aclamada "El hijo de la novia", de Juan José Campanella.

En la gala se le entregó también el Coral de Honor al realizador cubano Manuel Pérez Paredes, Premio Nacional de Cine en 2013 y director de la emblemática "El hombre de Maisinicú", un clásico de la cinematografía de la isla.

El calendario oficial del Festival arrancó ayer con la presentación del jurado que otorgará los premios Coral y la proyección en cines de varias cintas en concurso.

Directores, actores, críticos e intelectuales de América Latina y Europa evaluarán 21 largos y 19 cortos y mediometrajes de ficción, 18 óperas primas, 31 documentales, 23 animados, 25 guiones inéditos y 30 carteles.

Considerado uno de los más prestigiosos certámenes de la región, el Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano mostrará en esta edición 300 obras, unas 70 menos que el año anterior, en un esfuerzo por reducir su enorme programa para privilegiar la calidad sobre la cantidad.

El director general del evento, Iván Giroud, explicó cómo "el Festival estaba hipertrofiado por la cantidad de películas", por lo que decidieron reconfigurar el formato y elevar la exigencia con los títulos escogidos, aunque sin dejar de cumplir su propósito de ser "testimonio de la realidad cinematográfica" de América Latina.

Este año el comité seleccionador tuvo que visionar más de 1.900 obras inscritas, un récord que refleja el poder de convocatoria que todavía tiene el festival, tanto entre profesionales como para el público, que abarrota las salas de cine cada invierno.

Por esta vez, el festival solo ofrecerá funciones en los diez cines del circuito cinematográfico principal de la ciudad, equipados con la última tecnología disponible en la isla.

De las películas en la muestra, más de 200 son latinoamericanas, repartidas entre la selección a competición (112) y varias secciones fuera de concurso como "A Sala llena", "La Hora del corto", "Mujeres ante la cámara", "Pueblos y culturas originarias" y "Los colores de la diversidad".

España tiene un apartado con ocho filmes entre los que destaca "Mientras dure la guerra" de Alejandro Amenábar y "Si me borrara el viento lo que yo canto", de David Trueba.

También se incluyen en las muestras especiales "Sorry we missed you", de Ken Loach; "Los dos papas", de Fernando Meirelles; "Una gran mujer", del ruso Kantemir Balagov; el documental "Diego Maradona", de Asif Kapadia y la polémica "La Red Avispa" sobre los "Cinco" espías cubanos, protagonizada por Penélope Cruz y Gael García Bernal.

Entre las personalidades extranjeras confirmadas están el realizador Asif Kapadia, que presentará su documental sobre Maradona, y el director y guionista de origen armenio Atom Egoyan.

Además, el 41 Festival celebrará el centenario del documentalista cubano Santiago Álvarez, creador del Noticiero Icaic Latinoamericano, con un panel sobre su vida y obra y una muestra retrospectiva.

QUÉ PELÍCULAS CUBANAS PODRÁN VERSE EN EL FESTIVAL

La Selección Oficial de las películas cubanas que podrán verse en esta edición del Festival no ha estado exenta de polémica.

En el concurso de largometrajes de ficción solo se encuentra Buscando a Casal, del director antillano Jorge Luis Sánchez González. Un filme que muestra cómo el poeta de nacionalidad cubana, Julián del Casal, del siglo XIX, “se atreve a enfrentar al más alto poder de la Isla, publicando un irónico artículo acerca del Capitán General. La reacción de este no se hace esperar; pero Casal, termina defendiendo, hasta las últimas consecuencias, su opción de libertad”, según expone la sinopsis de la película.

La cinta fue la única escogida para competir dentro de la decena de títulos cubanos que se presentan a la convocatoria.

En los cortometrajes de ficción compiten por el Coral de La Habana, Flying Pigeon, de Daniel Santoyo Hernández; Generación, codirigido por Carlos Lechuga y Marcos A. Castillo; Alberto, de Raúl Prado Rodríguez; Dos veteranos, de Eduardo del Llano Rodríguez y Fin, de Yimit Ramírez.

Dentro del concurso de directores noveles se proyectará la ópera prima del cubano Armando Capó Ramos con Agosto, una coproducción entre Cuba, Costa Rica, Francia.

 

Entre los documentales largos predomina el tono elegíaco a grandes personalidades de la cultura cubana: Santiago de las Américas o el ojo del tercer mundo, de Silvio Tendler, un acercamiento a la escena y cultura política cubana desde la obra de  Santiago Álvarez, y Brouwer, el origen de la sombra, de Katherine T. Gavilán y Lisandra López Fabé, documental premiado en la edición 18 de la Muestra de Jóvenes Realizadores y que se inserta en el espacio de creación de uno de los más importantes compositores de la isla.

Órgano, Rosa María Rodríguez Pupo, es otra de las piezas que muestran la historia real y sui géneris detrás del instrumento musical en un remoto pueblo de la isla caribeña junto a su relación con una particular familia. Mientras, Retrato de un artista siempre adolescente, de Manuel Herrera, edifica la narración documental que partiendo de la vida del reconocido cineasta cubano Julio García Espinosa, atraviesa contradicciones, enfrentamientos inevitables en la relación entre funcionarios y artistas cubanos.

Los cortos documentales realizados por cubanos, presentes en la competición de la edición 41 del festival, están representados por: En busca de un espacio, de Marilyn Solaya Borrego; Rumbatá, de Isabel Santos y Marea, Vania Quevedo; en un segmento dominado por artistas audiovisuales de la Mayor de Las Antillas.

El Pez luna, de Amed A. Bueno, es la única obra totalmente cubana que compite en el segmento de Animación, con una temática tan fantástica como la propia técnica audiovisual. Compartiendo crédito con Venezuela, se presenta Misión H2O, de Álvaro Frank Cáceres, en una categoría dominada numéricamente por Brasil y Argentina, en ese orden.

COPRODUCCIONES FUERA DE CONCURSO

En proyecciones sin la presión de concurso, el público podrá acercarse al cine hecho por cubanos y/o en coproducción con algunos países amigos. En estos casos se encuentran las cintas Habana Selfies, de Arturo Santana Vilá y la colaboración cubano-mexicana La espuma de los días, de Fernando Timossi.

La sección “La hora del corto”, presentará 4:30 María, de Yoel Ortega, con la franquicia cubano-canadiense y El secadero, de José Luis Aparicio Ferrera. Dentro de “Memoria”, las salas programan: De Chávez. Memorias de una Revolución sui géneris, de Luis Manuel Acevedo Fals y Gracias por el miedo, de Rigoberto Senarega.

“En sociedad”, es una unidad que promete desde Cuba la Lista quinta, de Giselle García Castro. Mientras “Mujeres ante la cámara”, seleccionó Mujeres…resiliencia, derechos a la vida, de Lizette Vila e Ingrid León Vila, para representar a Cuba.

Los documentales Dónde vas tú, de Orelvys Ramón Fraga; Leonardo Padura, una historia escuálida y conmovedora, de Nayare Menoyo Florían y Los perros, las piedras, la revolución, de Carlos Yosbanis Rodríguez, son las obras escogidas para la muestra “Cultura” que comunican una parte de la realidad cubana.

El acápite “Filmado en Cuba” traerá a los salones cinematográficos obras con coauspicio extranjero como Havana Kyrie, de Paolo Consorti y Los océanos son los verdaderos continentes, de Tommaso Santambrogio, ambos surgidos de la unión entre Cuba e Italia.

En cuanto el lado más vanguardista del arte cinematofráfico hecho en la isla, se proyectarán Home, de Alejandro Alonso y Las campañas de invierno, Rafael Ramírez Pupo, producida entre Cuba, Venezuela y México.

En la serie “Clásicos restaurados”, permitirá el disfrute de los clásicos: El arte del tabaco, de Tomás Gutiérrez Alea y La muerte de un burócrata, del propio autor, uno de los hombres y nombres más grandes del cine cubano.

Una “Presentación Especial”, tendrá lugar cuando se muestre el documental Natalia, de Ernesto Daranas, colaboración entre organizaciones cubanas y españolas, dedicada a la intelectual Natalia Bolívar. Dentro del mismo epígrafe se proyectará Río negro (1977), de Manuel Pérez Paredes, Coral de Honor de la presente versión del Festival de Cine de La Habana.