Cubano Premio Nacional de Arquitectura suplica que le vendan dos ventanas para su cuarto en pésimas condiciones
En Cuba de nada sirven los premios y la trayectoria de toda una vida. El arquitecto matancero Ramón Félix Recondo Pérez, Premio Nacional de Arquitectura en 2019, vive en pésimas condiciones; luego de que su cuarto y todos los equipos que había dentro se quemaran hace dos años. El régimen, como es usual, es indolente ante estos casos
Premio Nacional de Arquitectura en Cuba: ¿no creen ustedes que merezco que se me vendan dos ventanas?

En Cuba de nada sirven los premios y la trayectoria de toda una vida. El arquitecto matancero Ramón Félix Recondo Pérez, Premio Nacional de Arquitectura en 2019, vive en pésimas condiciones; luego de que su cuarto y todos los equipos que había dentro se quemaran hace dos años por un accidente y un fenómeno climático. El régimen casi no le ha prestado atención ni ayuda.

Recondo Pérez, quien no ha encontrado solución a sus reclamos, empleó las redes sociales para exponer su caso y darle visibilidad:

“Hace hoy dos años exactamente que por accidente e inclemencias del tiempo, se quemó mi cuarto, con todos los equipos electrónicos, camas, colchones, puertas y ventanas, sólo me dieron dos colchoncitos personales de poliespuma, toallas y sabanas. He tenido que cerrar dos ventanas, otra me costó más de 120 cuc, y quedan dos por cambiar, porque llueve y entra agua. Desde ese tiempo he hecho gestiones para que se me vendan dos ventanas de 1.20 x 1.40 m y todo en vano”, precisa en un post de Facebook.

El arquitecto expresó que los directivos de su empresa, que pertenece al Ministerio de las Construcción, para el cual trabaja desde hace cuatro décadas, y el Sindicato Nacional han sido notificados de su caso.

Laureado en más de una ocasión en salones, concursos y bienales, Rocondo posee también la Orden Lázaro Peña de III Grado que concede el Consejo de Estado de la dictadura; pero todos estos premios de poco le sirven: “Llevo 40 años trabajando en el Micons, con condecoraciones del Consejo de Estado, Hijo Ilustte de la Ciudad y Premio Nacional Vida y Obra de Arquitectura, ¿no creen ustedes que merezco que se me vendan dos ventanas?” expresó en una publicación que ha desatado cientos de comentarios de apoyo y en reconocimiento a su labor como profesional.

“Recondo realmente con todo ese currículum usted no se merece dos ventanas, a usted habría que regalarle una casa entera totalmente amueblada con todas las comodidades conocidas. Sencillamente seguimos el mismo juego de caerle atrás a las hormigas y los elefantes se escapan. Ojalá tus reclamos lleguen a un oído receptivo. Cuenta conmigo”, reza un comentario.

Otros usuarios se han referido a la falta de sensibilidad del régimen con una figura de tanto prestigio en la ciudad de Matanzas y en el país, tildando esta situación de injusta. Mientras que muchos consideran que más que ayudarlo deberían darle una casa. La dictadura suele otorgar inmuebles a sus dirigentes y defensores más acérrimos, lo cual no hace con otros cubanos. 

“No basta un diploma y dos palmaditas por la espalda para reconocer la labor de un profesional eminente, es en estas circunstancias en que se debe apoyar al máximo a cualquier persona, pero en particular a alguien a quien Matanzas y en general la arquitectura cubana le deben tanto”, escribió la internauta Sonia Silva León.

Ramón Félix Recondo Pérez recibió en abril del año pasado el Premio Nacional de Arquitectura 2019 Por la Obra de toda la Vida, en la ermita de Nuestra Señora de Montserrat, en su natal Matanzas.

 En ese momento dijo: “Este premio es un compromiso para seguir trabajando; para continuar dando lo mejor por la arquitectura, por Matanzas y por la Patria”, según refiere el blog Girón Noticias.

Es profesor auxiliar y asesor-consultor del Grupo de Marketing y Desarrollo Urbano de la Universidad Camilo Cienfuegos de Matanzas donde imparte clases en la carrera de Ingeniería Civil. Posee más de 50 artículos publicados en revistas nacionales y foráneas sobre el patrimonio urbano y edilicio en Cuba.

Justo a finales de 2019 Cuba necesitaba construir más de medio millón de viviendas para aliviar la crítica situación del fondo habitacional del país. El programa de la vivienda, iniciado en 2018, arrojó que el déficit habitacional de la isla era de 929 mil 695 viviendas, de las cuales 527 mil 575 eran viviendas nuevas a construir y 402 mil 120 viviendas a rehabilitar.