Cuba apoya a régimen de Bielorrusia en reunión de la ONU
En dicha sesión, el organismo internacional pidió al régimen bielorruso "acceso sin restricciones" para que sus relatores investiguen las violaciones de derechos humanos
Cuba apoya a régimen de Bielorrusia en reunión de la ONU
 

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Los diplomáticos del régimen cubano dieron su apoyo este viernes al cuestionado gobernante de Bielorrusia, Alexander Lukashenko, en una sesión del Consejo de Derechos Humanos de la ONU.

Según publicó la oficialista Prensa Latina, la reunión del Consejo se organizó "para atacar ese país", una errada aseveración, pues fue para manifestar preocupación de los países democráticos por las protestas en Bielorrusia y la nula legitimidad de Lukashenko tras unas elecciones amañadas.

"Rechazamos enérgicamente la injerencia extranjera contra la soberanía y la autodeterminación de esa nación hermana", aseguró la diplomática cubana, Lisandra Astiasarán, en representación del régimen de la isla.

De acuerdo con la vocera castrista, se está utilizando como canal al Consejo de DDHH, para legitimar "un golpe de Estado" en Bielorrusia.

"...y para impulsar la agenda intervencionista de Estados Unidos y algunos de sus aliados", concluyó.

En dicha sesión, el organismo internacional pidió al régimen bielorruso "acceso sin restricciones" para que sus relatores investiguen las violaciones de derechos humanos acontecidas desde los comicios del 9 de agosto.

Se puso a conocimiento una resolución que obtuvo 23 votos a favor, dos votos en contra (Venezuela y Eritrea), y 22 abstenciones, dentro de las que está Cuba.

El documento  exige que "detengan el uso excesivo de la fuerza contra manifestantes pacíficos, incluida la tortura y otros tratos crueles e inhumanos”, así como el fin de las detenciones arbitrarias con motivaciones políticas. 

El pasado 1 de septiembre, Miguel Díaz-Canel respaldó en las redes sociales apresidente de Bielorrusia discípulo de Fidel Castro –así lo ha reconocido–, que gobierna desde 1994 y piensa continuar, aunque tenga que acallar las protestas populares a sangre y fuego con sus fuerzas represivas o la intervención militar del zar Putin.

Expresó en sendos tuits en español e inglés, que su administración “rechaza la injerencia externa contra la soberanía y autodeterminación de Belarús”, atribuyendo el clamor popular luego de unas dudosas elecciones a planes del imperialismo mundial, como si estuviésemos en plena guerra fría.