Carretilleros de Cienfuegos necesitarán una "chapa" para vender
Las autoridades de Cienfuegos anunciaron la señalización de las carretillas autorizadas a vender alimentos en esa provincia, según dicen, para detener las ilegalidades y los precios exorbitantes
Carretillero

Las autoridades de Cienfuegos anunciaron la señalización de las carretillas autorizadas a vender alimentos en esa provincia como método, según dicen, para detener las ilegalidades y los precios exorbitantes.

Ahora las carretillas circularán como si fueran autos o motocicletas, con su chapilla correspondiente, agregó el medio local 5 de septiembre. Con esta idea pretenden detener el alza de los precios; ADN Cuba no ve dónde está la relación causal entre el precio de un alimento y una chapa, pero nuestra misión es ofrecer información al público.

Diana Serpa Díaz, secretaria del Consejo de la Administración Municipal (CAM) de la ciudad capital, explicó que se diseñaron más chapillas para incluir a vendedores legales que aparecen inscritos en otros municipios, pero operan en la ciudad cabecera. “Estos, incluso, dispondrán de una numeración diferente, de manera que las personas puedan reconocerlos”, dijo.


La funcionaria advirtió que “a partir del 1º de marzo, quienes no posean la señalización correspondiente, no podrán entonces circular; el pueblo sabrá que son ilegales y tendrá la posibilidad de notificar su existencia al Gobierno, la Dirección Integral de Supervisión y la DEC, al margen de las obligaciones que le conciernen a estas propias instancias”.

En 2017, luego del paso del huracán Irma por varias provincias del país —que dejó afectaciones significativas en la agricultura local—, el Gobierno de la región centro sur de Cuba adoptó el Acuerdo 276, con el cual quedaron topados los precios de los productos agrícolas para las distintas formas de comercialización, incluidos los carretilleros.

Al decir de autoridades gubernamentales, la numeración permitirá a los vecinos de los repartos de la ciudad de Cienfuegos familiarizarse con los vendedores que circulan por sus barrios y favorecerá su detección ante cualquier irregularidad. Advirtieron también que serían muy rigurosos con los que permanecen de forma estacionada o transitan por áreas y vías donde está prohibido ejercer ese tipo de comercio.


Sin embargo, algunos cienfuegueros son escépticos con la medida. Salvador Andrés Cardona, residente en La Juanita, considera que lo importante no es identificar, sino hacer. “¡La cebolla a 10.00 CUC, hermano mío! De no controlar, vamos seguir en la misma mahomía, dictando resoluciones y al final de la contienda sin ver el resultado.

“Los carretilleros, los ilegales, se ríen de la institucionalidad del país, añadió. Quizás constituya un deber social denunciarlos, pero lo hacemos una, dos, tres personas; el resto desgraciadamente compra el tomate a 10.00 y 25.00 CUP, porque todo el mundo quiere una ensalada de tomates y, además, nuestros mercados agropecuarios continúan vacíos. No basta con señalarlos ni establecerles un listado de precios, hay que tomar medidas que sean rigurosas”, añadió.