Animalistas cubanos buscan blindarse contra el gobierno

En horas de la mañana del pasado miércoles 19 de junio la animalista Valia Rodríguez, quien es administradora de la página de Facebook "Cuba contra el Maltrato Animal", publicó en la referida red social una Declaración de principios, en la que se intenta traer luz sobre los fines que persigue el movimiento animalista cubano.
Marcha contra el maltrato animal, Foto ADNCuba
 

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En horas de la mañana del pasado miércoles 19 de junio la animalista Valia Rodríguez, quien es administradora de la página de Facebook "Cuba contra el Maltrato Animal", publicó en la referida red social una Declaración de principios, en la que se intenta traer luz sobre los fines que persigue el movimiento animalista cubano.

El documento está dirigido principalmente al gobierno cubano y a los órganos de seguridad del estado, y en él se les aclara que el Movimiento Animalista Cubano y el grupo de Facebook "Cuba contra el Maltrato Animal" no manejan una segunda agenda y "no persiguen otro objetivo que no sea proteger a los animales cubanos y crear conciencia en la sociedad cubana contra la violencia y la maltrato hacia ellos".

De igual manera dicha declaración está dirigida "a las personas que -sin ser protectores- tratan de usar la causa animalistas para denigrar al gobierno cubano" y se les instan a que aparten de sus programas la protección de los animales.

Quiero detenerme aquí, porque en un evidente temor hacia las autoridades cubanas, este llamado Movimiento Animalista Cubano y el grupo de Facebook "Cuba contra el Maltrato Animal", pretenden apartar a eso activista que identifican el problema de los animales con el gobierno de Cuba.

A todas luces este Movimiento Animalista cubano y el grupo de Facebook "Cuba contra el Maltrato Animal" intentan secuestrar la lucha que desarrollan otros activistas solo porque mantienen una postura política diferente, grave error que, en lugar de ayudar, traería como resultado la debilitación de la causa, desde que es bien conocido que el gobierno de La Habana no ve con buenos ojos ninguna iniciativa ciudadana.

El activismo en favor de los animales ha ganado visibilidad desde que en el pasado año el partido comunista se dio a la tarea de crear una nueva constitución y quedó excluido de ella la protección y los derechos de los animales.

Recordemos también que en abril último animalistas de diferentes posturas políticas protagonizaron en La Habana una marcha en favor de los animales, y aunque desde sus organizadores se pretendió que la manifestación no fuera politizada, muchos de sus participantes exigieron en ella una ley de protección y bienestar animal.  

 

Y si se quiere entender mejor este tema, no se puede olvidar que en Cuba todo está ligado irremediablemente a la política, de ahí que apenas días después de que se realizara las marcha en favor de los animales, fuera despedido el funcionario que la autorizó, Pedro Pablo Hernández Herrera, quien hasta ese momento se desempeñaba como vicepresidente del gobierno del municipio Plaza de la Revolución en La Habana.

Así mismo podemos recordar que por esos días también fue noticia que las autoridades de la provincia de Santa Clara denegaron el permiso para hacer una marcha similar a la de La Habana, lo que trajo como consecuencia que su promotor, el joven estudiante de derecho Javier Larrea, fuera requerido en varias ocasiones y hostigado incluso por otros animalistas.

En días recientes Javier Larrea publicó en su perfil de Facebook que sería sometido a un consejo disciplinario en la Universidad Central de Las Villas Marta Abreu, por "interrumpir el proceso docente", cuando en realidad, en un horario destinado a una consulta, lo que intentaba era mostrarles a sus compañeros de aula un video en el que Dagny Granela Martín, profesora de dicha universidad, y quien también es activista en favor de los animales, intentan desacreditarlo.

Volviendo a la “Declaración de principios” publicada por Valia Rodríguez, en ella se lee que “desde la causa animalista no temen enseñar todo lo que esté mal y tenga que ser cambiado en la sociedad, porque no temen defender lo que es justo”, pero en una evidente paradoja declaran, que “no somos y no nos convertirán en opositores del gobierno”, lo que nos hace entender que este sector de la población, al parecer, aún no ha entendido que para el gobierno de Cuba, el verdadero enemigo es el pueblo.