Analizan situación de activistas cubanos ante la CIDH

La audiencia con un colectivo de jóvenes y activistas cubanos permitió denunciar una vez más las acciones del Estado en contra de personas críticas al Gobierno y analizar el impacto diferenciado de estas acciones en las y los jóvenes defensores de los derechos humanos
La CIDH lamentó que el gobierno de la isla no haya querido participar de los trabajos de la OEA
 

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En el marco del período de sesiones número 175 de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), esta entidad celebró el viernes en Haití la audiencia “La situación de los derechos humanos de mujeres, jóvenes y activistas en Cuba”.

Con la participación de un colectivo de organizaciones juveniles, integrado por la Unión Patriótica de Cuba (Unpacu), Cuba Independiente y Democrática (CID), Centro Esperanza (CE) y Juventud Activa Cuba Unida (Jacu), la audiencia permitió denunciar una vez más las acciones del Estado cubano en contra de personas críticas al Gobierno y analizar “el impacto diferenciado de estas acciones en las y los jóvenes defensores de los derechos humanos (DDHH).

Así lo reflejó la CIDH en su perfil de Twitter, mientras que trascendió que en la sesión “los comisionados expresaron su solidaridad y preocupación por el grupo de activistas que no logró asistir a la audiencia debido a que están regulados para salir de su país”.

Y es que, tal y como destaca la nota del evento de Aulas Abiertas, “seis jóvenes activistas que residen en Cuba y que pertenecen al colectivo de organizaciones juveniles, no lograron asistir a la audiencia que se celebra. Ellos no lograron obtener la visa para asistir a este evento. Sin embargo, lograron enviar un video de su presentación que fue proyectada durante la audiencia”.

En ese video, Juan Miguel Fernández, activista de Centro Esperanza, agradeció a la CIDH por dar seguimiento a la situación de los DDHH en la isla y “explicó los puntos principales sobre educación, empleo y participación que abarca el informe que el colectivo de jóvenes presentó ante esta instancia de derechos humanos ante la Organización de Estados Americanos”, detalla Aulas Abiertas, “un programa de diálogo y capacitación que, desde el 2010, fortalece los principios de liderazgo democrático entre los activistas de la sociedad civil cubana”.

Por su parte, Katherine Mojena, activista de la Unpacu, abordó las limitaciones que siguen existiendo en Cuba respecto a una auténtica participación ciudadana. Sólo se permite la adhesión a instituciones del Estado que son dirigidas por el Partido Comunista de Cuba, “quien defiende la idea de un pensamiento único”, por lo que aquellos que no comparten las ideas socialistas, al entendimiento del Partido, se les margina y no se les permiten tener espacios libres de participación.

Además del colectivo de jóvenes, en la audiencia intervino el centro de denuncias de la Fundación para la Democracia Panamericana en colaboración con Cuba Decide. Rosa María Paya, Desiré Valdiviezo y Juan Carlos Vargas, promotores de Cuba Decide, estuvieron presentes y denunciaron “la agudización de los sistemas de persecución y hostigamiento contra los activistas y sus familiares en Cuba, y el caso específico de José Daniel Ferrer”.

Por todo lo analizado, el presidente de la CIDH recordó que Cuba es signataria de la Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre. Lamentó que a la fecha el gobierno de la isla no haya querido participar de los trabajos de la OEA y desoiga todas las recomendaciones en materia de DDHH, bajo pretextos cada vez menos legitimados por la sociedad cubana realmente existente.