“Somos pobres”: pescadores cubanos comen gracias a río contaminado

Pese a los altos niveles de contaminación del río Guaso, en la oriental provincia de Guantánamo, varios pescadores comen y sobreviven gracias a lo pescan allí.
Pescados del Guaso
 

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Pese a los altos niveles de contaminación del río Guaso, en la oriental provincia de Guantánamo, varios pescadores comen y sobreviven gracias a lo pescan allí. Somos pobres, dicen, y lo que no hay es que robar, por lo que no queda más remedio que capturar lo que se pueda y comerlo lo mismo frito que en un ajiaco.

El riesgo biológico al que se enfrentan estas personas es muy elevado. De acuerdo con científicos de la provincia, dicho río tiene los más altos niveles de contaminación que se puedan medir. Un peligro que aumenta cuando algunos de los pescadores, en busca de sustento económico, venden los pescados a la población sin tener en cuenta el riesgo epidemiológico.

Así lo detalla Cubanet en un reporte audiovisual, donde se escucha a los pescadores, lo sean por tradición o por necesidad, explicar su modus operandi en el contaminado río y sus justificaciones para hacer lo que hacen.

“Él mueve el agua y con el pie toca al pescado, en el fondo, y lo saca con la mano… Lo hacemos todos los días. Cuando el agua está limpia se busca una red para sacarlos. Están navegando y se ve. Pero cuando está sucio, se esconden bajo la tierra y hay que cogerlos a mano”, se les escucha decir indistintamente a varios de los que se dedican a la práctica.

“Muchas personas de Guantánamo comen pescado de este río”, agregan con cierta tranquilidad o regocijo, sentires capaces quizás de eliminar cualquier cargo de conciencia ante las observaciones de contaminación.

A pesar de las condiciones del Guaso, argumentan los pescadores, la actividad es una fuente de vida. “No hay nada en la carnicería, que tú vas a comer. Tienes que venir acá, freírlo, comerlo, hacer una sopa, un ajiaco”, dice uno de ellos, mientras otro subraya que somos pobres y lo único que no se puede hacer aquí es robar.

Cuba está viviendo en estos tiempos de contingencia sanitaria una aguda crisis económica cuyos rostros más visibles de momento son la escasez de alimentos y bienes y artículos de primera necesidad, disponibles sólo para la minoría que puede comprar en las tiendas en divisas extranjeras habilitadas por el régimen.

Para los pescadores del Guaso, con contaminación o no, el pescado que puedan capturar es la única forma de comer proteína de calidad y de generar ingresos que les permitan sobrevivir al día a día.