Régimen considera “inadmisible” que los comunistas cubanos no detengan brotes de COVID-19

El régimen castrista anda muy molesto porque, como sus dirigentes piensan que muchos cubanos los siguen y el Partido todo lo puede, no entienden cómo sus fuerzas no han detenido valerosamente el coronavirus
Torres Iríbar, jefe comunista de La Habana, contra el coronavirus. Fotomontaje: ADN Cuba
 

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El régimen castrista anda muy molesto porque, como sus dirigentes piensan que muchos cubanos los siguen y el Partido todo lo puede, no entienden cómo sus fuerzas no han detenido valerosamente el coronavirus.

Luis Antonio Torres Iríbar, jefe del Partido Comunista en La Habana y presidente del Consejo de Defensa Provincial (CDP), insistió el miércoles durante una reunión gubernamental en que debe prestarse especial atención al control de la pandemia en las instituciones, fundamentalmente en los grandes centros de trabajo, para evitar que se generen contagios del nuevo virus que compliquen la situación en la capital y así poder la dictadura acabar de reactivar la economía, principalmente el turismo.

Torres Iríbar, un hombre sin muchas luces (más bien, ninguna), pero que ha escalado por la cadena de poder de la dictadura hasta convertirse en el poderoso gendarme de La Habana, dijo que “es inadmisible que, en los centros de trabajo, donde existe el sindicato, militantes de la Unión de Jóvenes Comunistas y del Partido, se violen las medidas de protección establecidas”, informó la estatal Agencia Cubana de Noticias.

Y es que, a pesar de la propaganda oficial que culpa a los ciudadanos de los rebrotes de coronavirus en Cuba por hacer “fiestas” y deambular por las calles en busca de suministros, muchos de los focos recientes tienen origen en instituciones del Estado que se dice “socialista”.

El jefe de los comunistas capitalinos se refirió a un análisis efectuado sobre el comportamiento de los eventos institucionales recientes, “el cual reflejó que estos han tenido una alta repercusión en la cifra de positivos del territorio”.

Torres Iríbar señaló que existen entidades con una gran cantidad de trabajadores, los cuales residen en diversos municipios de la ciudad, y de existir un positivo se puede propagar la enfermedad por todo el territorio con mayor facilidad. Sobre ellos debe caer toda la vigilancia y control de los comunistas, cree el jerarca.

De tal manera y decididos a cortar el coronavirus con medidas draconianas, bajo su mando La Habana entrará prácticamente en un estado de sitio.

A partir del 1 de septiembre, los centros que no sean de producción continua o servicios indispensables permanecerán cerrados o con personal reducido, aseguró el gobernador de la provincia, Reinaldo García Zapata (segundo en la escala de mando, por detrás de Iríbar), en el programa oficialista Mesa Redonda.

Aunque no lo dio por sentado, el funcionario dijo que sus jefes están evaluando la utilización del teletrabajo y el trabajo a distancia.

La circulación de vehículos privados queda eliminada de 7 p.m. a 5 a.m. del próximo día. En tal sentido, también anunció la restricción significativa del tráfico de vehículos particulares en las horas del día. El gobierno de la capital reducirá las autorizaciones de “vía libre” para los autos estatales, que actualmente sobrepasan las 26 mil.

Queda prohibido el traslado interprovincial por motivos turísticos o vacacionales desde y hacia La Habana. A quienes tuvieran ya alguna reserva hecha, se le reintegrará el dinero o se les dará la opción de cambiar fecha de reservación.

Durante 15 días a partir del 1 de septiembre, cesará la entrada o salida de La Habana para todos los vehículos del estado, excepto los que transporten cargas vitales, como alimentos, o casos médicos de urgencia.

También habrá limitaciones a la circulación de personas entre los municipios. Por ejemplo, se limitará el traslado de las personas que ejercen la venta ambulante. Las tiendas en divisa sólo abrirán, de lunes a viernes, de 9 a.m. a 4 p.m., y sábados y domingos, de 9 a.m. a 1 p.m.

Sólo podrán acceder a ellas las personas que residan en el municipio donde está ubicado el establecimiento y se comprobará la residencia a través del carnet de identidad. La venta de productos que no sean aseo y alimentos quedará prohibida en esos espacios.

Aumentarán las multas severas en hechos como: no utilizar la mascarilla protectora en lugares públicos, la falta de higienización con productos especiales en los mismos lugares, la permanencia de personas en espacios públicos en horarios prohibidos, la realización de fiestas de cualquier índole, entre otras.

Se aplicarán multas de 3000 o 2000 pesos de multas a los responsables de áreas de trabajo y personas naturales, respectivamente, si no cumplen con estas medidas. Están obligados para pagar las multas en menos de 10 días; si no lo hace, se duplica la multa. Si a los 30 días sigue sin pagar, se lo llevará a los tribunales.

Este 27 de agosto el reporte diario de casos de coronavirus en Cuba mostró un leve repunte en comparación con días precedentes: 47 nuevas incidencias, para un total de 3806, a más de cinco meses del inicio de la pandemia.

 

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