¿Qué celebra la medicina cubana este 3 de diciembre?

La prensa oficialista cubana exalta hoy el Día de la Medicina Latinoamericana con un panegírico nostálgico de épocas mejores, aunque insiste en que el sistema de salud de la Isla es un ejemplo positivo.

Un mensaje del Ministro de Salud publicado por Cubadebate, evoca la personalidad de Carlos J. Finlay, científico cubano en cuyo homenaje se celebra hoy el Día de la Medicina Latinoamericana.

“Cuba exhibe hoy resultados que han sido posibles gracias a los valores éticos y a la entrega diaria de todos aquellos que hacen de la atención a la salud un derecho cotidiano de la humanidad, dentro y fuera de nuestro país”, escribió el ministro José Ángel Portal, quien reconoció con tibieza la necesidad de mejorar “los indicadores de salud alcanzados, la calidad y la satisfacción con los servicios que brindamos”.

El ministro alabó la disciplina, profesionalidad, compromiso y humanismo de todos los trabajadores cubanos de la salud, y envió una felicitación a los trabajadores del sector que trabajan dentro y fuera de Cuba.

El portal Cubasí, por otra parte, recuerda la fecha señalando que “es necesario detener la mirada sobre los millones de seres humanos que en la región han quedado a merced del tiempo y el olvido”, en referencia al fin de las “misiones internacionalistas” en varios países latinoamericanos este 2019.

El reporte asegura que los profesionales de la salud de Cuba han estado en 164 países del mundo, y hoy “se mantiene en más de 60, con cerca de 30 mil colaboradores”. El año pasado las autoridades habían reportado 50 mil colaboradores de misión en el exterior.   

Otros datos oficiales del sector aseguran que funcionan en la Isla 10 869 locales de la medicina familiar y cerca de 450 policlínicos.

“Cuba destina el 27% del presupuesto a la Salud y a la Asistencia Social, y alrededor del 11% de su PIB. De ahí que sus indicadores se comporten de manera similar a los de países desarrollados”, señala Cubasí, junto a una saga de estadísticas que buscan mostrar a la Isla como un buen ejemplo internacional: “150 hospitales, 110 salas de terapia intensiva, 120 áreas intensivas municipales, 449 policlínicos, 111 clínicas estomatológicas, 131 hogares maternos,12 institutos de investigación, 690 bibliotecas médicas, 155 hogares de ancianos, 293 casas de abuelos, 52 servicios de geriatría y 30 centros médicos psicopedagógicos”.

La prensa oficialista, en cambio, prefiere omitir la crisis que atraviesa el sistema de salud cubano, particularmente afectado este año por escándalos relacionados con la renta de servicios a otros países, mientras aumentan las denuncias sobre el deterioro de los servicios a los que tienen acceso los cubanos.

El alquiler de profesionales de la salud es considerada la mayor fuente de ingreso de divisas a Cuba, superior a la industria turística.

 

 

Sin embargo, tras el colapso de la participación cubana en el programa Mais Médicos de Brasil, y las denuncias de profesionales que abandonaron misiones en el exterior, las cosas comenzaron a complicarse para el régimen de La Habana.

En abril la Brigada cubana salió de El Salvador, luego de que el gremio local colocara una denuncia ante la Fiscalía, alegando que los cubanos ejercían sin los permisos requeridos.

En noviembre Ecuador canceló el convenio de salud con Cuba y mandó de vuelta a la Isla a los 400 cubanos que integraban la Brigada Médica.

En Bolivia, tras la renuncia de Evo Morales, el nuevo gobierno solicitó a las autoridades de la Isla que retiraran a los más de 700 profesionales del sector.

Por otra parte, la ampliación del acceso a Internet en Cuba ha provocado que cada vez más ciudadanos conozcan estos hechos, y crezca el impacto social de noticias sobre “médicos desertores” que no pueden entrar al país durante 8 años como castigo, médicos secuestrados por terroristas en zonas peligrosas, y el fallecimiento de otros alejados de su tierra.

Muchos han abandonado las misiones y relatan experiencias que coinciden con un patrón de tráfico humano. El régimen, por ejemplo, se queda entre el 70 y el 90 % del salario que pagan a los médicos los países receptores.

Mientras esto ocurre, el sistema de salud al que tienen acceso los cubanos comunes se deteriora de forma alarmante. Los ciudadanos denuncian el mal estado de los centros hospitalarios, la falta de medicamentos y suministros, y casos de negligencias que han provocado muertes.

El 9 de octubre, por ejemplo, falleció Paloma Domínguez, una bebé de un año, tras recibir una vacuna en un policlínico habanero.

Asimismo, los médicos cubanos Landy Rodríguez y Asel Herrera llevan más de 200 días secuestrados en Somalia por bandidos conectados al grupo terrorista  Al Shabaab. El gobierno de la Isla se ha pronunciado sobre el caso en muy pocas ocasiones, a pesar de la exigencia de los cubanos, que piden más esfuerzos y una campaña más intensa por la liberación de los médicos.