Prisionero del 11J denuncia tortura psicológica

Yandy Hernández Montes de Oca, encarcelado tras las protestas del 11 de julio, está siendo sometido a torturas psicológicas, que agravan una enfermedad mental de la niñez.
Prisionero-11J.png (CubaNet)
 

Reproduce este artículo

El preso político Yandy Hernández Montes de Oca, encarcelado tras las protestas del 11 de julio, está siendo sometido a torturas psicológicas, que agravan una enfermedad mental de la niñez, aseguró su esposa a CubaNet.

Hernández padece desde pequeño de desgaste en el sistema nervioso central y actualmente está sin medicación, explica su compañera, quien prefirió anonimato. Uno de los peligros de esta enfermedad es que los pacientes presentan tendencia a la depresión y pueden intentar suicidarse.

En escasas llamadas telefónicas, Yandy ha dado muestras de estar deprimido, y le ha confesado no creer ser capaz de soportar durante mucho más tiempo el encierro y la represión de que es objeto.

Una de las tácticas empleadas por los funcionarios de la cárcel es anunciarle la fecha de la visita conyugal para después cambiarlo de piso y compañía poco antes del día señalado, con lo cual cambia también la fecha de la cita.

La mujer subraya asimismo que hasta el momento no le han asignado petición fiscal ni han permitido que un abogado se entreviste con su esposo.

El joven de 28 años fue arrestado el 13 de julio en el municipio Güira de Melana, Artemisa, donde la policía debió entrar violentamente el 11 de julio y días subsiguientes tras el levantamiento popular más grande en la historia del socialismo cubano.

El arresto de Hernández fue violento e ignominioso: varios agentes lo inmovilizaron con llaves, lo insultaron y se lo llevaron delante de los vecinos. Tras peregrinar por varias estaciones de policía, el joven terminó en el Combinado del Este, a donde fueron a parar otros manifestantes.

Instituciones, personalidades políticas y gobiernos de izquierda y derecha, condenaron la represión desatada por el gobierno cubano contra los manifestantes que salieron a las calles en julio de 2021 en decenas de localidades del país.

El gobierno cubano reconoció la muerte de una persona, Diubis Laurencio Tejeda, de 36 años y residente en el municipio de Arroyo Naranjo, de quien la nota oficial no ofrece las causas del deceso.

Desde octubre, tribunales cubanos comenzaron a emitir sentencias contra los manifestantes. Las penas oscilan entre algunos meses y más de 20 años de cárcel.

*Foto: CubaNet