Castrismo pide a trabajadores en Las Tunas que agredan a opositores

Aunque pocas veces reportados, debido a la hermeticidad del régimen, estos métodos son conocidos por los cubanos. Las fuerzas de seguridad del gobierno utilizan personas comunes para evitar señalarse como los verdaderos organizadores de la represión.
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Autoridades de Las Tunas exigieron a los trabajadores de varios restaurantes locales que “salgan al paso” de los disidentes que lleguen a los establecimientos, aseguró una fuente citada por CubaNet que pidió anonimato.

Los jefes de los establecimientos dieron a firmar un documento donde quedaba patente el compromiso de los trabajadores a “combatir” a los opositores, aunque el texto no especificaba de qué modo.

“Si entra algún opositor y habla mal del gobierno o agrede a alguien, este grupo está autorizado a darle con un bate, un palo…”, explicó la fuente al citado medio.

Una militante del PCC, luego de una reunión con el Poder Popular, fue quien dio la “autorización” —agrega la fuente—. Incluso llegaron a atemorizar a los trabajadores locales diciendo que los opositores van a los establecimientos en plan de envenenar la comida de los clientes.

Muchos de los que han firmado el documento, según cuenta la fuente, son personas mayores que “no quieren perder su trabajo ni buscarse problemas”.

Un caso similar ocurrió en La habana el mes pasado y fue reportado por 14ymedio. Trabajadores del sector de la gastronomía en la capital fueron convocados para sumarse al operativo policial contra el Movimiento San Isidro (MSI).

Uno de ellos, perteneciente a la Empresa Municipal de Comercio y Gastronomía de La Habana Vieja, comentó que fue convocado con carácter de urgencia a una reunión donde le preguntaron, a él y otros, su disposición a sumarse al “enfrentamiento a la contrarrevolución” en la barriada de San Isidro.

“Nos dijeron que podíamos simplemente sumarnos para ir vestidos de civil a apoyar a la policía, pero que también podía hacer falta contar con nosotros para algún mitin de repudio”, comentó a 14ymedio.

Otro trabajador, en este caso del sector del turismo, confirmó la noticia y dijo, además, que lo habían convocado sin previo aviso para “vigilar cualquier persona que quisiera entrar a casa de un opositor que está en huelga de hambre”.

Aunque pocas veces reportados, debido a la hermeticidad del régimen, estos métodos son conocidos por los cubanos. Las fuerzas de seguridad del gobierno utilizan personas comunes para evitar señalarse como los verdaderos organizadores de la represión.