Periodista estatal reconoce desigualdad en Cuba, pero defiende dolarización impulsada por régimen
Cualquier comentario de Ariel Terrero sobre la economía o la política castrista, como el amable y ambiguo que emitió este miércoles, lleva sobre sus hombros los privilegios de ser un favorecido por el gobierno
Periodista Ariel Terrero y dólares. Fotomontaje: ADN Cuba
 

El periodista y directivo de la prensa castrista Ariel Terrero, defendió en televisión nacional la dolarización impulsada por régimen, aunque reconoce la desigualdad en Cuba.

Para Terrero, que el gobierno haya repletado las nuevas tiendas con “líneas de alta demanda” que han estado “perdidas” es “el primer beneficio [de las exclusivas tiendas MLC] y la primera razón para la conmoción pública”. Aplaude y amplía la narrativa oficial, según la cual no solo debe dejar de criticarse la gestión económica del régimen, incluso hay que agradecerle.

En su “análisis”, emitido este miércoles 5 de agosto en el Noticiero Nacional, evita mencionar que tener dólares estuvo penalizado con severas condenas a prisión.

Otro beneficio que dice es para la “economía de conjunto, al capturar divisas que se le han escapado en otros mercados, como el turismo”.

El vocero aplaudió la medida “difícil, audaz y polémica”, y sostuvo que “se integra a una estrategia para levantar la economía, y acelerar el programa de transformaciones iniciado hace casi diez años”. Se refiere a la reforma denominada "Actualización del modelo", que no ha producido los resultados prometidos, entre otras causas por la reticencia política a liberar fuerzas productivas y potenciar a pequeños y medianos propietarios, e incluso a cooperativas. Ha sido una década al cabo de la cual, Cuba está peor que antes prometer las mencionadas reformas, lo que ya es mucho decir.

Reconoció que la medida propicia la “dolarización parcial de la economía” y “pone la cota más alta para emprender la reunificación monetaria y cambiaria cuando las condiciones lo permitan”.

Haciendo gala de su lealtad, Terrero continúa en todo momento defendiendo el apartheid económico del castrismo como necesario, aunque reconoce que la existencia en el escenario de la isla de tres monedas frena “el comercio interno, las exportaciones y a la reforma misma de la economía”. ¿Qué clase de periodista económico es este, que diagnostica la enfermedad y se traga la lengua cuando debería señalar las causas esenciales del mal? ¿Y la gente que no puede comprar en dólares y ha visto de la noche a la mañana como aparecieron los productos escasos, dónde queda en el comentario de Ariel Terrero?

 

 

Reconoce que hay “brechas sociales en el consumo”, ergo desigualdad, pero sostiene que las nuevas tiendas no las profundizan, solo las hacen visibles. ¿Olvida que antes de la reciente creación de esos paraísos del consumo en la isla socialista, casi nada había en los mercados? Terrero hace malabares para limpiarle el rostro a la dictadura y no aceptar que su búsqueda desesperada de dólares la realiza a costa de los cubanos dentro del país, y sus familiares en el exilio que tanto desprecia.

El colmo de la adulación por intereses políticos: dice el periodista dizque económico que “esa visibilidad también le da oportunidad al gobierno para administrar las ayudas a los sectores desfavorecidos”. Y sigue Terrero con que “la sociedad cubana renunció al igualitarismo” y se inclina “por una equidad que favorezca al que más aporta a la sociedad”.

Ariel Terrero sabe al árbol al que se arrima. Ha sido premiado con espacios en varios canales de la televisión cubana, es director del Instituto Internacional de Periodismo “José Martí” subordinado a la oficialista y dócil Unión de Periodistas de Cuba, única organización gremial de este sector permitida por la dictadura, de la que además es parte de su Comité Nacional.

Cualquier comentario de Terrero sobre la economía o la política castrista, como el amable y ambiguo que emitió este miércoles, lleva sobre sus hombros los privilegios de ser un favorecido por el gobierno.