Pareja homosexual es víctima de abuso de poder en Cuba
Una pareja homosexual alega que por simpatizar con el Movimiento San Isidro fue víctima de abuso policial en Matanzas y será llevada a juicio bajo cargos fabricados
 

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Por Héctor Luis Valdés Cocho

Una pareja homosexual se convirtió en el nuevo blanco de los que supuestamente están para velar por los derechos de los ciudadanos en la Cuba de hoy.

Según el artículo 42 de la Constitución aprobada en 2019: “Todas las personas son iguales ante la ley, reciben la misma protección y trato de las autoridades y gozan de los mismos derechos, libertades y oportunidades, sin ninguna discriminación por razones de sexo, género, orientación sexual, identidad de género, edad, origen étnico, color de la piel, creencia religiosa, discapacidad, origen nacional o territorial, o cualquier otra condición o circunstancia personal que implique distinción lesiva a la dignidad humana.

Todas tienen derecho a disfrutar de los mismos espacios públicos y establecimientos de servicios.

Asimismo, reciben igual salario por igual trabajo, sin discriminación alguna. La violación del principio de igualdad está proscrita y es sancionada por la ley”.

Sin embargo, Erick Bueno Rodríguez y su pareja Raúl Jesús Ortega Fernández, residentes ambos en Finca Deseadas, en el municipio matancero de Colón, fueron víctimas de un nuevo caso de violación de derechos humanos, además de homofobia institucional, por parte de la policía uniformada en esa provincia.

Según nos comenta Bueno, el día 5 de enero del presente año su pareja sentimental fue citada verbalmente por el jefe de sector Wilfredo para la estación de policía de su comunidad, para que se presentara ante el segundo jefe de la policía de Colón (oficial Yordan), con el ya conocido pretexto de ser entrevistado por el mismo. 

Al llegar a la unidad, dicho oficial se encontraba en una videoconferencia y fue atendido por el oficial llamado Diosbel, el cual le pregunta a Ortega Fernández si había acudido a la citación solo y, al comprobar que se encontraba sin compañía alguna, le propina una golpiza delante de dos ciudadanos que conocían a la pareja, Erick, y le avisan acto seguido de lo sucedido.

Les pedimos a los testigos que nos dieran su declaración de los hechos, pero se rehusaron por temor a su seguridad. Según nos informa Erick, todo esto se debe a que a Raúl Jesús le propusieron trabajar para dicho sector policial, a lo cual él rotundamente se negó. Después de la negativa vino una serie de acusaciones sin prueba alguna, bajo presuntos cargos de atentado, desobediencia, desacato, entre otros.

Nos sigue comentando el entrevistado que todo este odio que se ha perpetuado alrededor de ellos dos es debido a la simpatía que la pareja tiene con el accionar del Movimiento San Isidro, en pos de una Cuba democrática y libre.

Lógicamente, al llegar a oídos de la mal llamada Policía Nacional Revolucionaria y de los órganos de inteligencia cubana tal simpatía, han tratado de inculpar a la pareja de cualquier delito común, para así enjuiciarlos mediante un “proceso legal”.

Algo que ha estado sucediendo en varios casos de jóvenes que, por decisión propia y a raíz del descontento popular que cada vez se hace más fuerte, alzan su voz de una manera u otra. Recientemente vemos el caso de Luis Robles, al cual le piden 10 años de privación de libertad por un supuesto delito contra la Seguridad del Estado.

Al Erick informarse de lo sucedido con su pareja acudió a la estación de policía donde fue golpeado y al exigir que le dieran información sobre el estado de salud de Ortega Fernández y su paradero, reclamándole al oficial carpeta por la arbitrariedad cometida, éste le levantó una acusación por el delito de desacato y, a empujones, le llamó “mari…” y “put.. loca”, y lo logró sacar del sector.

Raúl Jesús continúa detenido desde el día de los hechos. Bueno Rodríguez se pregunta cómo es posible que el mismo día en que su pareja se presentó a la unidad de policía de su localidad, después del atropello físico del cual fue víctima, le comunican que sería puesto a disposición de los tribunales el día 18 de enero.

Ese mismo día es la fecha programada para la realización del juicio a la pareja, juicio que por sobradas razones sabemos que para nada será justo y violará todo tipo de derechos constitucionales. No los mirarán como cubanos que no han cometido delito alguno, y solo han demostrado empatía con un movimiento que en estos momentos se encuentra siendo víctima de una campaña de desacreditación por parte de la prensa oficialista, autorizada por el régimen cubano.

Un caso más de abuso de autoridad, de homofobia, de arbitrariedad, por el solo hecho de negarse a colaborar con un sistema comprobadamente inservible.

La Seguridad del Estado en conjunto con la policía uniformada una vez más demuestran de qué son capaces cuando te niegas a colaborar con ellos. Estos dos jóvenes tuvieron el valor de decir que NO y eso les trajo el convertirse en las nuevas víctimas de estos seres macabros.

En Cuba se ha hecho habitual el sancionar mediante juicio sumarísimo a todo aquel que piense distinto o muestre su rechazo al régimen de La Habana. Con un delito común de excusa, por supuesto falso, sancionan injustamente, en general a privación de libertad. El acusado en realidad siendo víctima.