Padre Alberto Reyes: "Los tontos útiles levantan el puño contra sus hermanos".

Para el párroco cubano, los grupos de civiles que reprimen a disidentes con la autorización del gobierno, son individuos prescindibles, utilizados por el régimen cuando le conviene
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El párroco cubano Alberto Reyes, antiguo vicerrector del Seminario de San Agustín, de la provincia Camagüey, criticó este 25 de octubre a las brigadas de respuesta rápida por enfrentar “a hermanos contra hermanos”.

El padre Reyes ha escrito en las redes que con las brigadas de respuesta rápida “presentadas con la mítica y falsa propaganda del ‘pueblo enardecido que defiende su Revolución’, se cruzó un límite que nunca debió ser cruzado y que no debe ser cruzado por ninguna sociedad: enfrentar a hermanos contra hermanos, atacar a tus vecinos, a los tuyos, a tu propio pueblo”.

Según Reyes, detrás de la organización de estos grupos están los “mandos intermedios” del régimen cubano, encargados de organizarlos bajo la autorización de los jefes superiores, quienes nunca darán la cara ni se comprometerán directamente en la represión.

“¿Quién levantará el puño contra su hermano? (…). Los de abajo, la masa desechable, los tontos útiles, los prescindibles, aquellos por los cuales, si se vira la tortilla, nadie moverá un dedo para defenderlos”, precisó.

Reyes acompañó su texto con imágenes de los “brigadistas” durante el 11 de julio, cuando fueron convocados por las fuerzas del orden público para reprimir las protestas más grandes en la historia del socialismo cubanos, junto a policías y militares. Las fotografías los captan portando bates, palos y otras armas improvisadas para acallar el disenso.

En su perfil personal de Facebook, el sacerdote de la parroquia de Esmeralda también expresó su inconformidad con el “silencio de los obispos” sobre el ineficiente sistema político que rige el país y las dificultades que sufren los cubanos.

En noviembre de 2020 la Oficina de Asuntos Religiosos del Partido Comunista de Cuba advirtió a Reyes y otros miembros de la jerarquía católica que bajaran el tono de sus escritos o se abstuvieron de hacerlo si no deseaban sufrir reprimendas.