Funcionaria multa con 2000 pesos a hogar de ancianas católico

La directora de un hogar de ancianas en La Habana, perteneciente a la Iglesia Católica, protestó por la multa de 2000 pesos que una inspectora les impuso por presunta violación de medidas contra la pandemia
Asilo de ancianas en Miramar. Foto: Blog Taller de Solidaridad
 

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La directora de un hogar de ancianas en La Habana, perteneciente a la Iglesia Católica, protestó por la multa de 2000 pesos que una inspectora les impuso por presunta violación de medidas contra la pandemia.

La revista Palabra Nueva, de la Arquidiócesis de La Habana, publicó en su página de Facebook una carta abierta donde se denuncia la arbitrariedad.

Ana Elena Lima Fundora, directora del asilo de las Siervas de San José, en el barrio de Miramar, definió como “una experiencia muy penosa” la visita de una inspectora de Higiene y Epidemiología que se presentó como la “licenciada Raida”, quien luego de revisar el centro les impuso este lunes una multa arbitraria de 2000 pesos.

Las razones de la funcionaria del régimen fueron que “los frascos de agua clorada no tenían fecha de confección, no estaban recogidas las Muestras Testigos de alimentos, falta de higiene en alguna área exterior del centro”, y que el asilo no tenía un “Plan de enfrentamiento a la COVID-19”.

“Lo que me indigna profundamente de este acto injusto y cínico, es que hasta el día de hoy, nadie del Ministerio de Salud se ha ocupado de saber cómo estamos realizando cotidianamente el cuidado esmerado de las ancianas y trabajadores, incluso de verificar la calidad de vida de las ancianas”, denunció la responsable del hogar. Ante su protesta, la única respuesta de la inspectora fue que “así es el protocolo”.

Es evidente que los protocolos los realizan burócratas que nunca en su vida han trabajado en un hogar de ancianos/as, no lavan, no limpian, no cocinan, no asisten a nadie”, continuó la directora.

La jefa de la institución social calificó de “una vergüenza” que los funcionarios del régimen encargados de multar “se fijen en detalles insignificantes que no le cambian la vida a nadie y no hagan alusión a la higiene impecable, al estado general de las ancianas, a su calidad de vida”.

Denunció que, en contraste, desde que se agudizó la pandemia en La Habana se han realizado PCR a los grupos de trabajadores del asilo que entran cada 14 días, pero de las cinco veces efectuadas, sólo una vez los resultados fueron informados en tiempo, “de lo cual tienen conocimiento todas las autoridades sanitarias correspondientes (Policlínico Ana Betancourt 5ta y 16. Miramar Playa, Dirección Provincial de Salud Dra Tania y Dra Ana)”.

La directora del hogar afirmó que en ese centro “no hay ni peste a orine, ni ancianas desnutridas, ni infectadas por Sarna, ni se las denigra o trata como a cosas que estorban”, y a los trabajadores enfrascados en la atención no les queda “tiempo para papeleo ni cartelitos”.

Además, aunque se supone que el centro se encuentra cerrado al exterior para limitar el riesgo de contagios, la inspectora “comunicó su derecho a ingresar” incluso sin que conste que tuviera “un PCR actualizado, tampoco los medios protección adecuados (doble nasobuco, careta, guantes, bata…)”, denunció Lima Fundora.

Protestó en su carta “enérgicamente ante la falta de realismo y la mirada tan superficial y desproporcionada” de la que fueron objeto con la multa.