Muere médico cubano en Angola
El médico anestesista llevaba tres años en el país africano y era una persona querida en Placetas, su municipio de origen: la noticia de su muerte generó casi 900 reacciones y más de 600 comentarios en redes sociales
José Alberto Alonso Méndez
 

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El doctor cubano José Alberto Alonso, integrante de la brigada médica en Angola, falleció el 4 de octubre en ese país africano, supuestamente por coronavirus, aunque no se ha confirmado la causa exacta de muerte.

Alonso, médico anestesista, llevaba tres años de estadía allí y este era su último año. El grupo de Facebook “Todos Somos Placetas” difundió la noticia, que ha sido replicada por varios medios independientes.

“Hemos recibido una triste noticia de este galeno anestesista muy querido por muchos en Placetas —provincia Villa Clara—. Reciban todos sus familiares nuestro más sincero pésame en nombre de la directiva y de muchos placeteños. Queremos honrar a este gran servidor de la salud de un corazón gigante para muchos”, escribió Rubén Carrillo en la red social.

La noticia de su fallecimiento ha generado en la red social casi 900 reacciones y más de 600 comentarios. Al parecer, Alonso era una persona querida y respetada en su localidad, por su calidad humana como por su profesionalidad.

“¡Qué triste noticia! Un excelente compañero de trabajo. Excelente ser humano. Valores intachables... Llegue a sus familiares y amigos mi más sentido pésame”, expresó Yaneisy Aquino en un comentario en la red social.

Por su parte, el usuario que se identifica como Gastón Bosch escribió: “Excelente persona y un gran profesional de la salud. Placetas ha perdido uno de sus mejores hijos”.


De ser la COVID-19 la causa de muerte, no sería el primer especialista cubano que cae fulminado por la temible enfermedad. A pesar de la hermeticidad del régimen, se conocen varios casos de cubanos en el extranjero que tuvieron el mismo triste destino.

Tal vez el más sonado fue el de Leonel Rafael Batista Hierrezuelo, quien falleció en Venezuela a finales de agosto. Tenía apenas 28 años. Leonel Batista se incorporó a la “zona roja” de la lucha contra la pandemia a inicios de ese mes; no llevaba ni 30 días en su labor al momento de morir.

Previamente, participó en pesquisas como parte de la Misión Barrio Adentro, el programa chavista que emplea a miles de sanitarios cubanos en una operación que deja muchos beneficios económicos para el régimen cubano

Yoel Rodríguez, de 46 años y natural de Pinar del Río, falleció una semana antes de Batista en el Centro de Diagnóstico Integral “Fabricio Ojeda” de Puerto La Cruz, estado de Anzoátegui, “tras una larga batalla contra la COVID-19”, según precisó el presidente de la Asociación de Cubanos Residentes en Venezuela (Acreven).

La exportación de servicios médicos es una de las principales fuentes de ingreso del gobierno cubano, que se queda con al menos el 75% de lo que pagan los países de destino en concepto de salarios. En 2018, único año en que el régimen ofreció datos sobre esta lucrativa actividad, los ingresos ascendieron a 6400 millones de dólares, muy por encima del turismo.