Meliá asegura que la recuperación del turismo internacional en Cuba será lento
Un ejecutivo de la cadena hotelera Meliá señaló que recuperar el turismo internacional en Cuba será un proceso lento
Hotel de la cadena Meliá en Cayo Coco, Cuba. Foto: Internet

El subdirector general de la hotelera Meliá en Cuba, Francisco Camps, consideró que recuperar los niveles que el turismo de la Isla tenía en 2019 podría tomar al menos dos años, ya que debido al duro golpe que la pandemia ha asestado al sector a nivel mundial la competencia entre destinos será "feroz".

"Tenemos que aceptar la realidad de que va a ser una recuperación lenta donde se irán abriendo los hoteles en la medida que exista demanda", dijo Camps.

"Ha habido que reinventarse, tomar algunas medidas reorganizativas y este va a ser un año en el que la empresa no va a ganar dinero en Cuba, vamos a tener algunas pérdidas que no estábamos acostumbrados a tenerlas", apuntó.

En Cuba, la mayoría de los hoteles estatales los operan compañías extranjeras mediante contratos de administración. Las españolas Meliá, Iberostar y Barceló gestionan el 70 % de las habitaciones en la isla (en el caso de la primera, 14.000 de las 50.000 plazas hoteleras de la isla).

La isla ha puesto en marcha un plan de reapertura que en su segunda fase, ya vigente en todo el país excepto La Habana, permite la llegada de vuelos chárter a algunos cayos de las costas norte y sur de la isla, sin acceso al resto del territorio.

 

Allí los turistas no tendrán contacto con la población local y los empleados de los hoteles alternarán una semana de trabajo y una de cuarentena en sus casas.

El responsable de Meliá confió en que esta idea de separar el turismo local y extranjero funcione.

Dijo que al menos en la fase actual de reapertura a todos los turistas se les efectuará un test PCR "obligatorio y gratuito" y que todos los hoteles cuentan con un servicio médico permanente que supervisa la situación.

Por el momento no ha llegado ningún vuelo a estas "burbujas" turísticas, algo que el ejecutivo atribuye a que en los principales países emisores de visitantes a la isla, como Canadá, todavía hay vigentes restricciones de viaje.

"Las operaciones de Canadá es difícil que podamos esperarlas hasta finales de agosto o principios de septiembre, esa es una realidad", señaló Camps.

El responsable de Meliá subrayó que las instalaciones, en cualquier caso, ya están listas para recibir visitantes (en el caso de la firma española, en sus establecimientos de los cayos Coco, Santa María y Largo).

"El primer paso, que es estar preparados, tener definidos los protocolos y los hoteles y zonas donde podrían ir los huéspedes internacionales ya está dado", agregó.

 

 

Entre ellos se encuentran la limitación de ocupación de los hoteles al 60 % y de aforos de restaurantes, el incremento de las medidas de higiene en todas las áreas, el uso de mascarilla por parte de todo el personal, el distanciamiento de las hamacas en playas y piscinas y la desaparición del "buffet" tradicional.

"La conciencia o la necesidad de que los huéspedes dentro de sus expectativas tengan necesidad de seguridad en el más amplio sentido de la palabra es algo que va a permanecer", aseguró.

"Sin volver ni mucho menos a la normalidad, empezaremos a encontrar un comienzo de esa normalidad a finales de año. Probablemente no con las cifras de turismo que tuvimos el año pasado y quizás podremos retomar cifras del 2019 en el 2022, para ser totalmente realistas", añadió el ejecutivo.

Cuba, con algo más de 11 millones de habitantes, registra hasta la fecha 2.413 contagios y 86 fallecidos. Casi todo el país excepto La Habana lleva varias semanas sin casos, y en la capital el promedio diario últimamente ha sido de menos de 15 nuevas infecciones diarias.