Aparecen más denuncias de abuso sexual contra trovador Fernando Bécquer

Unas seis mujeres, incluida la escritora Elaine Vilar Madruga, interpusieron denuncias contra el músico cubano ante la Ley
Unas seis mujeres, incluida la escritora Elaine Vilar Madruga, interpusieron denuncias contra el músico cubano ante la Ley
 

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Otras 16 mujeres, incluidas tres menores de edad en el momento de los hechos, denunciaron públicamente al trovador cubano Fernando Bécquer por acoso, abuso y ultraje sexual entre los años 1999 y 2021 y sus testimonios han sido publicados en la revista El Estornudo.

El texto, difundido este 21 de marzo, indica que después del primer reportaje, publicado en diciembre, unas 30 mujeres han contactado al medio para denunciar o notificar haber sido víctimas de Bécquer.

Unas seis mujeres, incluida la escritora Elaine Vilar Madruga, han interpuesto denuncias contra el músico cubano ante la Ley.

Glenda Fernández contó que, cuando ella tenía 20 años, en 2001, conoció a Bécquer después de unas giras que hizo por Centroamérica con otros trovadores de su generación.

Como han narrado otras mujeres, la justificación del trovador para acercárseles era hacerles una 'consulta o limpieza'.

"Me pidió que me pusiera ropa blanca, entonces yo cogí una bata de casa y me la puse. No recuerdo si me salpicó con la colonia, pero si que luego comenzó a sobarme el cuerpo. Primero por la cabeza, pero después fue a la parte del pecho, y cuando comenzó a tocarme las tetas yo dije como «uf, incómodo, pero hay que hacer lo que hay que hacer». Yo hacía cualquier cosa por recuperar a la persona con la que estaba (...) Me sentí incómoda, pero decidí seguir pensando que ese tipo de trabajo religioso era así".

"Fernando siguió bajando por todo el cuerpo hasta que me metió la mano en el coño. Todo esto con los ojos cerrados, porque me dijo que tenía que ser con los ojos cerrados. Con una mano me tocaba el pecho y con la otra comenzó como a masturbarme, a tocarme el clítoris. En ese momento yo estaba súper tensa, pero calladita más bonita. Me dije: «esto es lo que hay», pero sabía que lo que sucedía no estaba bien. En mi cerebro yo no asimilaba que Fernando estaba haciendo eso. Hubo un momento en que me puse muy tensa, le aparté la mano y me incorporé. Ahí fue cuando él paró".

Otro nuevo caso es el de Beatriz*, que tenía 17 años cuando, en 2007, tuvo lugar su incidente con Bécquer.

"... todo se tornó muy raro cuando me dijo que yo tenía una gitana en mi cordón espiritual, que él tenía que conversar con ella, pero para poder comunicarse bien con ella necesitaba que yo me soltara, abriera las piernas. Sus palabras textuales fueron, porque me chocaron mucho, «ponerme bien puta».

"Me quedé petrificada cuando la palabra «puta» sonó en aquel registro. En ese momento pensé: «trágame, tierra; ¿quién me mandó venir? Concienticé que el fin de estar ahí no era consultarme, sino otro. Caí en cuenta de que eran las doce de la noche y estaba en un lugar que no conocía con alguien extraño (...) En algún momento de la conversación le pedí que no me repitiera más aquello porque me molestaba y me dijo que si quería saber de la religión tenía que hacer lo que él estaba diciendo, que era quien tenía la comunicación directa con el más allá. Yo no atiné a hacer nada, pero, increíblemente, ese señor me dijo que se acabó el registro. Que yo no quería avanzar ni poner de mi parte, y él no tenía tiempo para eso", añadió.

Violeta* tenía 15 años en 2008, cuando Bécquer la llevó a su casa junto a una amiga para tirarle los caracoles.

"Me metió en su cuarto, que estaba oscuro, pero como con una luz amarilla. Me dijo que me acostara en la cama y se acostó al lado mío. Luego me pidió que pusiera la mano en su barriga y que empezara a bajar. Una talla muy rara, yo estaba súper incómoda, no entendía si eso estaba bien o mal, si era religioso o no. Ahí es donde yo borré un poco lo que pasó. No recuerdo si le llegué a tocar los genitales o no, es probable, porque si no, no sé por qué lo he bloqueado de esta forma. Él sí me pidió que le tocara los genitales. En algún momento se cansó de que yo estuviera tan incómoda y nerviosa y salimos. Nosotras solo hablamos de lo que nos pasó al salir de la casa, con mi amiga fue más grave. Nos pareció muy vergonzoso, pero no sabíamos que habíamos sido víctimas de un abuso. Teníamos 15 años, que es una etapa de vulnerabilidad, de adolescencia, de estar becadas", contó.

El 8 de diciembre de 2021, cinco mujeres denunciaron públicamente al trovador cubano Fernando Bécquer por abusos sexuales entre los años 2002 y 2012 en la Isla, como muestra un reportaje publicado por la revista El Estornudo.

El músico cubano, cercano al gobierno de la Isla, niega estas acusaciones y aún da conciertos en espacios de La Habana.

*Identidad protegida.

 

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