Un documental sobre dinosaurios: estrenan serie sobre la historia del PCC

“Conquistando un sueño”, así se titula esta serie en honor al PCC, donde hay menciones a Martí, Lenin, Maceo y Fidel, esa genealogía que se ha inventado el castrismo donde habitan, juntos y revueltos, marxistas, liberales y nacionalistas.
 

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“Conquistando un sueño”, ese es el título que lleva una serie documental dedicada al Partido Comunista de Cuba, cuyos capítulos comenzaron a transmitirse el martes 6 de abril en la televisión nacional. ¿De qué se trata?

Todo parece indicar que es un homenaje al único partido de masas que conoce Cuba desde 1965… un homenaje encargado por el propio partido, algo así como mirarse al espejo en la mañana y guiñarnos un ojo por lo bien que nos vemos.

El primer capítulo, estrenado ayer en horarios estelares de la televisión, trata de los orígenes: el Partido Revolucionario Cubano (PRC), fundado por José Martí en 1892 para lograr la independencia de Cuba.

En verdad, eso es una farsa, porque ni el propósito ni la ideología de ambas organizaciones políticas están relacionadas, pero al castrismo le gusta darse baños martianos para lavar su imagen.

El PRC fue una organización de inspiración democrática y liberal; el PCC, una de vocación marxista-leninista. Como dicen las Bases del PRC, nació para “fundar la república, no para dirigirla”; el PCC no la fundó, pero sí la ha gobernado con mano firme y celo dogmático desde 1965.

En el primer capítulo de esta serie documental, como en los congresos del PCC hasta 1990, se mezclan imágenes de Martí, Lenin, Marx, Engels, Gómez, Maceo, Fidel… una mezcla abigarrada de personalidades, doctrinas y caracteres que tienen poco en común.

Marx y Engels fueron dos intelectuales europeos, socialistas cultos; Lenin, más hombre de acción que de ideas; Maceo y Gómez, militares duros, de carácter severo; Martí, un poeta modernista, que las circunstancias convirtieron en político, y Fidel… todos sabemos quién fue, qué hizo y a dónde nos condujo.

La serie celebra el 8vo Congreso del PCC, planificado para este mes y donde, entre consignas y discursos aburridísimos y gastados, Raúl Castro le cederá el cetro a un sucesor, presumiblemente Miguel Díaz-Canel, aunque con los Castro nunca se sabe.

Por el momento, los cubanos sumarán a sus escaseces y sufrimientos cotidianos esta maravilla televisiva. Probablemente la mayoría prefiera cambiar de canal o ver una película de “El paquete”, la red semi-cladestina de información que constituye el internet de los pobres en la isla.