VIII Congreso: el poder sigue en manos de Raúl Castro

¿Qué cambia y qué se mantiene igual tras el VIII Congreso del Partido? Todo y nada al mismo tiempo: nuevos nombres acceden a la cúpula dirigente del castrismo, pero siguen siendo hombres fieles a Raúl Castro, los guardianes de su finca.
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¿Qué cambia y qué se mantiene igual tras el VIII Congreso del Partido? Todo y nada al mismo tiempo: nuevos nombres acceden a la cúpula dirigente del castrismo, pero siguen siendo hombres fieles a Raúl Castro, los guardianes de su finca.

José Ramón Machado Ventura y Ramiro Valdés, dos saurios octagenarios, veteranos de la Sierra Maestra, se van del Buró Político, el máximo órgano de poder del Partido Comunista, pero llegan hombres cercanos al General de Ejército, especialmente militares ligados al mundo empresarial.

Entre ellos está el general López-Callejas, quien administra GAESA, para muchos el verdadero ministerio de Economía, pues controla puertos, aduanas, almacenes y hoteles, lo único que da dinero en ese país ruinoso.

Otra figura es Manuel Marrero Cruz, el arquitecto que ocupa el puesto de primer ministro de la República de Cuba, quien llega al poder desde las Fuerzas Armadas donde fue director de Gaviota S.A. el conglomerado del turismo controlado por los militares de GAESA.

También fue designado el General de Cuerpo de Ejército Álvaro López Miera, ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR), yerno de Castro. Poco antes del Congreso, Raúl destituyó al general Leopoldo Cintras para que López ocupara su cargo, a pesar de que Cintras tiene la reputación de ser el mejor oficial cubano.

El General de División, Lázaro Alberto Álvarez Casas, ministro del Interior, proviene también de las FAR y es considerado un hombre leal a Castro.

En un artículo publicado en The Wall Street Journal el domingo, el periodista Marcell Felipe aseguró que Castro seguirá mandando, a pesar de su renuncia como primer secretario.

Los nombramientos de personas cercanas a su figura así lo sugieren. Además, especialistas informados en el tema Cuba señalan la extrema opacidad del régimen, que permite gobernarlo fuera de las instituciones, es decir, a través de nexos personales, como ya lo hizo el propio Fidel Castro.

El menor de los hermanos y actual jefe del clan se mantendrá con las riendas del poder en sus manos hasta que la salud o la muerte se lo permitan, asegura Felipe.

Por otra parte, llama la atención que el cargo de segundo secretario del Partido permanezca vacante, a pesar de que había sido un puesto ocupado regularmente por alguna persona de la cúpula gobernante. El último en ostentarlo fue José Ramón Machado Ventura.

Felipe opina que la posición de Díaz-Canel es una finta, ya que fue instalado por Castro, cuya familia lidera con mano de hierro. También menciona que el hijo del General de Ejército, Alejandro Castro Espín, tiene gran poder en la sombra, como encargado de los servicios de inteligencia, un pilar del régimen.


Actualización: La víspera, 22 de abril, Díaz-Canel informó en una reunión del PCC en La Habana, que Machado Ventura continuaría como segundo secretario. La nota compartida por Cubadebate asegura que Machado “mantiene sus facultades durante el proceso de entrega”, según lo establecido “por las normas del Partido”. El medio no especifica de qué proceso se trata ni cuánto durará.

Nada se ha dicho sobre si el anciano, considerado un militante de "línea dura", integrará el nuevo Buró Político.